ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
4ª del Salterio.
Gloria a ti,Señor.
En aquel tiempo,dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: <<El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada,los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana,vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: "Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido". Ellos se fueron. Salió de nuevo hacia el medio día y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros,parados, y les dijo: <<¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?". Le respondieron: "Nadie nos ha contratado". Él les dijo: "Id también vosotros a mi viña". Cuando oscureció,el dueño de la viña dijo al capataz: "Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros". Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros,pensaban que recibirían más,pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: "Estos últimos han trabajado solo una hora , y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno". Él replicó a uno de ellos: "Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a tí. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?". Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos>>.
Palabra del Señor:
Gloria a ti,Señor Jesús.
Homilía:
¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque soy bueno?...
Paz y bien hermanos(as) en Jesucristo Señor nuestro, hoy la Palabra de Dios, nos esta presentando una parábola, que para muchos es de difícil interpretación o que no la logramos entender como justa.
Si, solo cuando podemos acercarnos al altar de Dios, a la presencia redentora de Jesucristo y nos despojamos de tanto pecado y maldad que existe en nuestra vida, podremos darnos cuenta de lo importante del la salvación y del reino de los cielos, podremos darnos cuenta de lo importante que es llegar a trabajar en la viña del Señor con mucho entusiasmo y sin vacilaciones, sino responder al llamado en el momento que Dios nos llama y responder con alegría y decisión.
Como ya, enuncie, nos encontramos, frente a la parábola del propietario de la viña que sale a contratar jornaleros a diferentes horas del día, y a todos los trata por igual y les paga de igual forma.
Bien, para comprender más esta parábola, analicemos-la desde dos partes:
1: La viña, es este mundo, en el que vivimos y que está necesitado de muchos obreros que necesitan para laborar en esta buscando que se puedan recoger los frutos a tiempo.
2: El dueño de la viña es Dios, que siempre esta llamándonos a toda hora para que trabajemos en su viña y logremos los frutos necesarios para vivir con Dios.
Aquí, nosotros podremos notar el gran amor de Dios, que está siempre presente en nuestra historia y desea que nosotros podamos formar parte de sus colaboradores en la viña y que trabajan para que el mundo sea mejor.
Dios, llama en cada momento y a diferente hora: esto ya lo hemos dicho,pues Dios quiere siempre que tengamos vida y vida en Él; bien, la parábola nos enseña que a la hora de pagar a los obreros, los primeros se sintieron incómodos al recibir igual paga, que el último o los últimos que fueron a laborar solo una hora, y aquí es lo álgido de la situación.
El llamado de Dios, es personal he individual, y a una hora concreta, y se recibirá el pago merecido por ello; en la vida y la historia de la salvación,nosotros deberemos mirar que , no importa la hora o el tiempo en el que hemos sido llamados al servicio de Dios.
Lo importante, es ser llamados y responder con entusiasmo al mismo, unos han sido llamados, a hora muy temprana de su vida, y han seguido al Señor, otros más tarde, quizá muchos solo escuchen su llamado ya en sus últimos momentos, y no por ello recibirán de Dios menos amor que los que fueron llamados antes; no, lo que podemos concluir es que el reino esta abierto para todos, y que sin importar la hora del llamado de Dios, si lo aceptamos y respondemos bien, recibiremos el Reino como pago definitivo por nuestro trabajo, y no por ello deberemos sentirnos o mas, o menos alegres, sino que todos los llamados al servicio de Dios,deberemos de ponernos de acuerdo y trabajar con entusiasmo porque el reino de Dios se haga presente entre nosotros.
No, porque haya servido muchos años a Reino serás más remunerado, no, lo importante es que el llamado se debe aceptar y hacerlo con amor; pero si deberemos, de ser consientes, que este llamado tarde, no significa, que el ser humano deba esperar hasta sus últimos días, para acetar a Dios,y, ir a laborar en su viña, sino que Dios, ve nuestra realidad, nuestra disposición de aceptarlo y recibiremos solo lo merecido; por ello no debemos esperar hasta los últimos años para decirle si a Dios y a su llamado, pues no sabremos si tendremos tiempo, para eso, el verdadero cristiano debe vivir, de acuerdo con la Ley de Dios, y cumplir sus mandatos, para así, poder entrar en su viña y ser admitido a ella, repito, no importa, si hemos sido llamados, temprano o tarde, lo que importa, es si aceptamos el llamado y lo hacemos con amor y dispuestos a vivir de acuerdo a la Ley de Dios
Concluyo:
Dios, es Justo, y nos pagará de acuerdo a nuestras obras...
"Un trabajo incomparable...
Esta parábola nos provoca y nos deja inquietos,porque puede que a nosotros nos <<moleste>> también la generosidad de Dios,su manera de entender la justicia,tan alejada de nuestros parámetros. Miramos demasiado las comparaciones,la historia de los otros y su éxitos, sin reparar en la suerte que albergamos con que nos hayan llamado a trabajar en la viña del Señor, a colaborar en la extensión del Reino sin medidas. No hace falta recibir nada,porque en verdad lo hemos recibido todo con la llamada de Jesús".