ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Gloria a ti Señor.
En aquel tiempo, se le juntaba a Jesús mucha gente y, al pasar por los pueblos, otros se iban añadiendo. Entonces les dijo esta parábola: <<Salió el sembrador a sembrar su semilla. Al sembrarla, algo cayó al borde del camino,lo pisaron, y los pájaros se la comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso y, al crecer, se secó por falta de humedad. Otro poco cayó entre zarzas, y las zarzas,creciendo al mismo tiempo,la ahogaron.
El resto cayó en tierra buena y, al crecer, dio fruto al ciento por uno>>. Dicho esto,exclamó: <<El que tenga oídos para oír,que oiga>>. Entonces le preguntaron los discípulos: <<¿Qué significa esa parábola?>>. Él les respondió: <<A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del reino de Dios; a los demás,solo en parábolas,para que viendo no vean y oyendo no entiendan. El sentido de la parábola es este: La semilla es la Palabra de Dios. Los del borde del camino son los que escuchan,pero luego viene el diablo y se lleva la palabra de sus corazones,para que no crean y se salven. Los del terreno pedregoso son los que,al escucharla,reciben la palabra con alegría,pero no tienen raíz;son los que por algún tiempo creen,pero en el momento de la prueba fallan. Lo que cayó entre zarzas son los que escuchan,pero,con los afanes y riquezas y placeres de la vida,se van ahogando y no maduran. Los de la tierra buena son los que con un corazón noble y generoso escuchan la palabra.la guardan y dan fruto perseverando>>.
Palabra del Señor:
Gloria a ti Señor Jesús.
Homilía:
Salió el Sembrador a Sembrar la semilla....
Paz y bien hermanas(Os) en el Señor Jesucristo, hoy la Palabra del Señor nos presenta la parábola del sembrador, que sale a esparcir la semilla por todo el terreno para que esta pueda crecer y fructificar, pero como ya es bien sabido por todos nosotros, el terreno donde cayó la semilla, tiene condiciones y características diferentes y así mismo el fruto que producen será diferente o nulo.
Explicar, más la parábola del sembrador, sería un abuso irrespetuoso de mi persona sobre la explicación profunda y excelente que Jesús mismo les dio a sus discípulos, sería una elucubración borde y falta de sentido si lo hiciera.
Pero, lo que si puedo hacer, con mucha humildad y sabiendo mis falencias y que puedo fallar mucho y quizá no sea muy acertada mi reflexión, es hacer constar que Jesús, quiso hacer comprender a sus discípulos lo importante que es la Palabra de Dios; y, cómo si, nosotros la escuchamos con gusto, y nos abrimos a su contenido, y dejamos que ese mensaje de Jesús llegue a nuestro corazón, entonces podremos decir que Jesús nos enseño como obrar en este mundo recibiendo su santa palabra y siendo terreno fértil donde ella produzca frutos y frutos en abundancia.
Estas, tres explicaciones que nos dio Jesús, sobre el lugar de terreno donde cayó su semilla y sobre como cada persona que escucha su palabra y se convierte, o simplemente, la escucha, se da cuenta que es la solución para la vida eterna, pero, como no estamos abiertos a Dios; y, si nos alagan más las cosas del mundo y los respetos humanos, muchos pueden o podemos no recibir esa semilla con buen corazón y no ser terreno fértil, y entonces, esta perderá su eficacia y no habrá dado buena cosecha en nuestra vida y, entonces, estaremos fuera del camino de Dios.
En conclusión, nosotros, deberemos estar abiertos a recibir esta semilla de la palabra de Dios y dejarla que nos transforme y produzca los frutos de la conversión y podamos entrar al reino del cielo, gracias a la misericordia de Dios.
"NO HACER <<ZAPPING>> CON LA PALABRA..
Con la variedad de canales de televisión,cada día cobra más fuerza el mando a distancia para <<zapear>> y cambiar de programación según nos interese. Con la Palabra de Dios, no podemos andar desconectados cada veza que nos resulte conveniente lo que el Señor quiere transmitirnos. Hemos de estar atentos con una escucha profunda y espiritual. Él va sembrando su semilla en nuestra tierra para que, acogida y abonada,pueda dar su fruto,especialmente en la liturgia dominical.
Señor, Jesús, enséñanos a ser terreno fértil, donde tu santa Palabra, sea eficáz y produzca fruto cien por ciento.