ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Gloria a ti, Señor.
Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: <<Señor, enséñanos a orar,como Juan enseñó a sus discípulos>>. Él les dijo: <<Cuando oréis decid: "Padre, santificado sea tu nombre,venga tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana,perdónanos nuestros pecados,porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación">>.
Palabra del Señor:
Gloria a ti señor Jesús.
Homilía:
Señor, enséñanos a orar:
Paz y bien hermanas(os) en Jesucristo, hoy la Palabra de Dios, nos la presenta San Lucas en estos cortos versículos del capítulo once, en los que los discípulos de Jesús le imploran a Él que les enseñe a orar, es de notar que el ser humano, desde su interior siente la necesidad de rendir culto y tributo a su Ser superior, necesidad de relacionarse con Dios.
Y, Jesús no se hace de rogar, sino que de inmediato les enseña como deben dirigirse al Padre Dios, por medio de la oración.
Jesús, les enseña a dirigirse al Padre por medio de una formula muy sencilla, en la cual el ser humano santifica y agradece al Padre; pero notemos, que lo primero que Jesús les enseña es a Santificar el nombre y a la persona del Padre, es lo propio del hombre creado por la mano de Dios, lo mínimo que el ser humano puede hacer es reconocer la Santidad del Creador.
Segundo punto que Jesús, les enseña es, pedirle al Padre Dios, que venga, que nos llegue pronto su Reino de amor y perdón, si le deberemos implorar a Dios Padre, que su Reino se instaure en nuestra vida y en nuestro corazón y en nuestra alma.
Seguido, le imploramos el pan de cada día, nuestro alimento cotidiano que nunca nos falte, pero esta debe ser una oración, una petición pero petición en la que estemos seguros en la confianza de Dios, le pedimos nos de el pan del mañana, pero no solo a nosotros, sino que no falte nunca el alimento a ninguna persona.
En un punto seguido, le imploramos su perdón para nuestros pecados y con un corazón verdaderamente arrepentido esperamos que su perdón nos llegue y nos haga crecer más en el amor a Dios. Pero, es de notar con mucha importancia, que si pedimos perdón, antes deberemos haber perdonado a nuestros hermanos, si esto es de importancia, si no perdonamos a quien nos a ofendido, si antes no nos hemos reconciliado con él, no podremos esperar de Jesús nada diferente a lo que nosotros ofrecemos y damos al hermano.
El, perdón es entonces la guía, la forma más espedicta para que Dios nos perdone también a nosotros.
Y, Jesús, agrega una gran petición que debe ser muy importante para nosotros: implorarle a Dios nuestro Padre que no nos deje caer en la tentación, sino que nos fortalezca y nos de la fuerza para no caer en la tentación y esperar en que el amor de Dios nos libre de todo mal.
Podemos concluir, que Jesús nos invita a no convertir el Padre nuestro en una oración rápida, repetitiva y sin sentido, sino que esta oración sea la más importante y sea nuestra guía, que no sea repetir fórmula sin sentido, sino hacer de esta formula de oración que Jesús nos dio, en una formula de reflexión e interiorización en la que descubramos la gracia de Dios que está obrando en nosotros.
El,padre nuestro debe ser una oración que se convierta en lluvia que empape ,cale, penetre nuestra vida y nos transforme en hombres y mujeres de fe y amor que abran su corazón a Dios.
Conclusión:
El Padre nuestro nos debe llevar al encuentro real con Dios: Cuando digamos "Padre", hagamos en nuestro interior un silencio.Saboreemos esta palabra, degustemos-la al máximo. Imaginémonos que es Jesús el que se dirige al Padre. Pidamos al Espíritu que al pronunciar el nombre del PADRE lo hagamos con la actitud filial de Jesús. Ya habrá tiempo para contarle al PADRE la escacéz, la necesidad,la falta de pan y de paz del mundo. Ahora pronunciemos su nombre, en silencio, y dejemos que Él actúe en nosotros.
"De nuevo te decimos: ¡Señor,enséñanos a orar! Vamos a escuchar de tus labios cómo pronuncias el "Padrenuestro". Lo demás, tu Espíritu lo hará".