Santos: Leonardo, Diego de Alcalá,Estanislao de Kostka,Nicolás,Abbón de Fleury,Homobono. 4ª del salterio.
Proclamación del Santo Evangelio según San Lucas:
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo,a unos fariseos que le preguntaban cuándo iba a llegar el reino de Dios,Jesús les contestó: <<El reino de Dios no vendrá espectacular mente, ni anunciarán que está aquí o está allí;porque mirad,el reino de Dios está dentro de vosotros>>. Dijo a sus discípulos : <<Llegará un tiempo en que desearéis vivir un día con el Hijo, y no podréis. Si os dicen que está aquí o está allá, no vayáis detrás. Como el fulgor del relámpago brilla de un horizonte a otro,así será el Hijo del Hombre en su día. Pero antes tiene que padecer mucho y ser reprobado por esta generación>>.
Palabra del Señor:
Gloria a ti,Señor Jesús.
Homilía:
El Reino de Dios vendrá sin espectáculos, y de improviso...
Paz y bien hermanas(os) en Jesucristo, hoy nos enriquece la Palabra de Dios, que por medio de su mismo Hijo, nos hace comprender la importancia de estar preparados y listos para el momento definitivo en que podremos verle a Dios por primera y que ojalá no sea por última vez; Jesús nos recomienda, trabajar por el Reino desde el corazón, no estar esperando cosas sobrenaturales y espectaculares, porque el Reino de Dios, es Paz y armonía.
Jesús, nos lo recuerda,que el Reino de Dios, está ya presente en su misma Persona, y que está en nuestro corazón.
Invitados a participar de este Reino, pero para ello es deber nuestro estar despiertos y atentos a su llegada que será cuando menos lo piense.
INVISIBLE A LOS OJOS...
<<"Solo se ve bien con el corazón;lo esencial es invisible a los ojos>>,afirma El Principito.
El Reino de Dios, tan esencial y significativo,se manifiesta en lo invisible,cotidiano e íntimo. No va el reino de fuegos artificiales ni de brillos que ciegan,pero no iluminan.
El Reino habita en el corazón de aquellos que, sintiéndose pequeños y débiles,reconocen que Dios es su razón de ser, su único Señor. En el corazón reside una manera diferente de mirar ,desde la anchura de la gratitud y en conexión con el misterio de Dios que se enraíza en el propio interior. La mirada del corazón nos ayuda a prepararnos a la manifestación plena del Hijo del Hombre que, en su entrega en la Cruz y en el triunfo de la Resurrección,llenará de esperanza la vida del que late al ritmo del Reino.
Concluyo, no debemos estar pendiente del fin del mundo, y del Reino de Dios que vendrá, porque este ya vino y está con nosotros, lo que si debemos es estar preparados y con Dios en nuestro corazón, porque ya su Reino vive entre nosotros y solo desea que lo descubramos y lo dejemos actuar en nuestra vida y ser felices.
Danos,Señor, tu mirada,para descubrir la grandeza del Reino que anida en nuestro interior.