Lecturas del día: Flp 2,5-11;Sal 21;Lc 14,15-24.
Santos: Carlos Borromeo;Vidal y Agrícola. 3ª del saalterio.
Proclamación del santo Evangelio según san Lucas:
Gloria a ti, Señor:
En aquel tiempo, uno de los comensales dijo a Jesús: <<¡Dichoso el que coma en el banquete del reino de Dios!>>. Jesús le contestó: <<Un hombre daba un gran banquete y convidó a mucha gente; a la hora del banquete mandó un criado a avisar a los convidados: "Venid,que ya está preparado". Pero ellos se excusaron uno tras otro. El primero le dijo: "He comprado un campo y tengo que ir a verlo. Dispénsame,por favor". Otro le dijo: "He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas. Dispensame por favor". Otro le dijo: "Me acabo de casar y, naturalmente, no puedo ir". El criado volvió a contárselo al amo. Entonces el dueño de casa, indignado, le dijo al criado: "Sal corriendo a las plazas y calles de la ciudad y tráete a los pobres, a los lisiados,a los ciegos y a los cojos". El criado dijo: <<Señor, se ha hecho lo que mandaste, y todavía queda sitio". Entonces el amo le dijo: "Sal por los caminos y senderos en insisteles hasta que entren y se me llene la casa". Y os digo que ninguno de aquellos convidados probará mi banquete>>.
Palabra del Señor:
Gloria a ti,Señor Jesús.
Homilía:
"Sal por los caminos y senderos e insístidles hasta que entren y se me llene la casa".
Paz y bien hermanas(Os) en Jesucristo Señor nuestro, hoy podemos participar de la Palabra de Dios, donde degustamos la invitación que Jesús nos hace para entrar en el banquete de su reino.
Si,Dios, Padre siempre hace la invitación a su banquete, a la salvación a todos y cada uno de nosotros, y si la desechamos, ya es nuestra responsabilidad, todos somos invitados al banquete de las bodas del Cordero, y es nuestra responsabilidad aceptarlas o no: Repito, Dios nos invita a todos, ¿quienes lo escucharemos y le aceptaremos su invitación...?
Jesús, nos presenta la parábola del hombre que daba un gran banquete y no fue escuchada ni atendida su invitación por aquellos que fueron invitados, aunque se les incistió fueran a ese banquete.
Bien, pues miremos, que ese banquete, y el Señor que invita hoy es Dios, que nos invita a partisipar de la mesa del Señor.
Si, Dios, padre a diario nos está invitando a su reino, a partisipar de su banquete, de su felicidad y de su nplenitud, pero nosotros cada día lo rechazamos.
Nos, vuelve a invitar y sigue invitando, y nosotros no aceptamos su invitación, pues bien: entonces Dios respeta nuestra desición y nos deja que bayamos a nuestras labores y negocios, sin obligarnos a escucharlo y seguirlo, pero si nos invitó esperando lo aceptemos, es nuestra responsabilidad el aceptar esta invitación deDios, o rechazarla, tenemos la libertad, y Dios nos ha invitado de muchas formas, no podremos tener ya disculpas para no seguirlo.
En, la parábola, los invitados, despresian la invitación y a su anfitrión, por seguir sus propios gustos y negocios; ellos recibieron la invitación a la fiesta y a la vida, pero al rechazarla; Dios no puede hacer nada más, porque nos ama y respeta nuestra voluntad y desición.
Hoy, nosotros vivimos en un mundo, tan combulsionado y tan metido en sus cosas y vida material y económica,tan globalisado y secularisado, que no da tiempo al hombre de respirar al el Espíritu de Dios, de degustar su invitación y aceptar su amor y salvación, que lo dejamos pasar de lado y con ello la felicidad, por cambiarla por una pasajera y momentanea, cambiamos lo eterno, por lo finito, lo bueno por lo malo.
Nos parecemos a los niños pequeños que no quieren hacer algo que y que les cuesta trabajo y para ello utilizan una serie de excusas para no lograr hacer lo que les combiene.
Pero, podemos ver que estos miismos niños cuando les ofrecen actividades de su agrado, estan muy dispuestos a hacerlas sin dificultad.
ASí, puede ser nuestra relación con Dios, solo hacemos lo que nos agrade y acomode, pero no nos ponemos en camino de reencuentro con Dios, porque este camino demanda exigencia y renuncia, y por su puesto ello no nos agrada.
Buscamos excusas para las cosas de Dios, pero las quitamos para hacer las cosas que el mundo nos ofrece. despresiamos lo Divino y lo que nos hará feliz, por ACEPTAR Y SEGUIR lo que nos llevará a el caos y la perdición.
Concluyo:
Estamos dispuestos a todo, menos a escuchar la voluntad de Dios.....Mala cuestión: Porque la pena es que nos perdemos la oportunidad de sentarnos a la mesa,los que tan cérca estábamos del lugar del banquete.. Serán ahora otros los que participarán de el, los vagabundos, los de los arrabales, los pobres,los mal llamados desechables,y los pobres de espíritu y tambien económicamente, los que renunciando a las cosas del mundo, entran a aceptar la invitación del Señor, y son entonces admitidos a la gran fiesta organizada por nuestro Padre Dios Padre.
No obstante <<ya>>,siempre podemos cambiar de respuesta y cambiar nuestros caprichos,porque el banquete está <<ya>> preparado y la participasión en él depende únicamente de nuestra respuesta, de mi respuesta personal.
Gracias, Padre Dios,por permitirme un día más, escuchar tu llamada, y dame la fuerza y la voluntad para poderla aceptar. gracias mi Dios.