ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
En aquel tiempo, dijo el Señor: <<Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor; cuando vuelve del campo,¿quién de vosotros le dice: "Enseguida,ven y ponte a la mesa"? ¿No le diréis: "Prepáreme de cenar,cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás beberás tú"?
¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo mandado,decid: Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer".
Palabra del Señor:
Gloria un Señor Jesús.
Homilía
El servicio sencillo del cristiano:
Paz y bien hermanas(os) en Cristo, hoy la Palabra de Dios nos invita a ser hombres y mujeres dispuestos a ser los servidores de los hermanos y no esperar a que ellos nos sirvan, si lo más importante para cada cristiano es ser hombre y mujer que siempre estén en vía de solidaridad y entrega, pues para lograr identificarnos con Jesucristo, solo se logra por medio de el servicio y la entrega.
Cada vez resulta más común que las más variadas empresas inicien un complejo proceso de calidad y de excelencia. Han de pasar por diferentes fases hasta lograr el deseado sello que acredite el buen o excelente funcionamiento de la entidad en cuestión.
Los cristianos tenemos la enseñanza y el estilo de vida de Jesús la inspiración para alcanzar no un sello,sino una forma de ser que es la propia del reinado de Dios: Servir.Con estas palabras expresaba el gran Vicente de Paúl el sello del Cristiano: <<Amemos a Dios, hermanos míos, pero que sea con el esfuerzo de nuestros brazos,con el sudor de nuestra frente>>. Y después de servir, no esperar medallas ni laureles,sino simplemente sentir que hemos hecho lo que teníamos que hacer,como pobres siervos del Evangelio.
Que tu Espíritu nos aliente,Señor,para amar y servir con pasión sin esperar nada a cambio.