Santos: Cesilia;Salvador;Marcos;Mauro;Regerio. 1ª del salterio.
Proclamación del Santo Evangelio según San Lucas:
Gloria a ti,Señor.
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos,que niegan la resurrección, y le preguntaron: <<Maestro,Moisés nos dejó un escrito: Si a uno se le mure su hermano,dejando,mujer,pero sin hijos,cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano. Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin dejar hijos. Y el segundo y el tercero se casaron con ella y así los siete hermanos murieron sin dejar hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección,¿de cuál de ellos será mujer? Porque los siete han estado casados con ella>>?.
Jesús les contestó: <<En esta vida, hombres y mujeres se casan;pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos no se casarán. Pues ya no pueden morir,son como ángeles; son hijos de Dios,porque participan en la resurrección. Y QUE RESUCITAN LOS MUERTOS,el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza,cuando llama al Señor "Dios de Abrahán,Dios de Isaac,Dios de Jacob". No es Dios de muertos,sino de vivos; porque para él todos están vivos>>. Intervinieron unos escribas: <<Bien dicho,Maestro>>. Y no se atrevieron a hacerle más preguntas.
Palabra del Señor:
Gloria a ti,Señor Jesús.
Hmilía:
Paz y bien, hermanas(os) en Cristo, hoy la palabra de Dios, nos invita a reflexionar sobre la eternidad, y, a estar muy seguros, que después de la muerte,hay la vida, y la vida verdadera: para la felicidad, o para la condenación, son dos realidades que no se pueden ocultar así nos parezca increíble o duro,pero el ser humano, no es de este mundo, porque la prueba la tenemos en el mismo Jesucristo, que como hombre necesito morir para compartir nuestra muerte y así destruirla a ella, por siempre, rompió las cadenas de la muerte y nos restauro el derecho a la vida inmortal, entonces,la muerte para quien de verdad cree en Dios, es parte de la vida, y solo llega en el momento que Dios nos indique, no para destruir, sino para darnos el derecho a la inmortalidad,pero si hemos creido en Dios y lo hemos aceptado, de lo conrrario, será una resurrección de muerte, para el que no creyó ni acepto a Dios.
Nuestro Papa emérito Benedictino XVI lo indico con claridad: <<La misión mas apremiante de toda comunidad eclesial: recibir de Dios a Cristo Resucitado y ofrecerlo al mundo,para que todas las situaciones de desfallecimiento y muerte se transformen,por el Espíritu,en ocasiones de crecimiento y vida>>. POR MUY DURAS QUE SEAN LAS REALIDADES E HISTORIAS PERSONALES EN TORNO A LA MUERTE,COMO COMUNIDAD CRISTIANA ESTAMOS LLAMADOS A ANUNCIAR EN CRISTO RESUCITADO AL DIOS VIVO ,QUE CUIDA DE SUS HIJOS Y LOS ACOGE CON AMOR. No podemos hacer una lectura de la realidad como si Dios no existiera o dejando que la muerte tenga la última palabra de los que nos precedieron en este camino de la fe. En la resurrección de Cristo hemos recibido la esperanza última de nuestro horizonte,que se sostiene en Dios,vivo y actuante siempre.