ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Hemos escuchado la Palabra de Dios,según S. Mateo, en donde nos recuerda como fue el nacimiento de Jesús., y sus ingerencias en nuestra vida.
Los seres humanos, como analizabamos en el evangelio de ayer, tenemos un origen y un lugar de nacimiento, Jesús como hijo de Dios, no quizo el Padre Dios, que tuviera un origen de nacimiento distinto al de Su Hijo.
Por, ello nos regala asu Hijo, y lo hace nacer del vientre de una criatura hecha por sus manos, una gran mujer, pura y sin pecado, que supo escuchar el llamado de Dios y lo siguió sin demora sin pensar en los problemas que se le vendrían encima, sino que asintió el cometido de Dios,aceptó su llamado y creyó con el alma en él, Y DESDE ENTONCES TODOS SOMOS HERMANOS DE JESÚS HE HIJOS DE DIOS PADRE
Sueños:
En los relatos de la infancia de personajes importantes, tanto en la literatura griega como en la Judía, se encuentran con frecuencia intervenciones divinas extraordinarias: presencia de ángeles,sueños,anuncio del nombre... Así sucede con la infancia de Moisés. Los sueños son revelaciones, y visiones que el ser humano acoge pasivamente. Le toca escuchar y ponerlas en práctica. San Mateo señala el origen Judío de José,su aceptación de la misteriosa comunicación que Dios le hace através de sueños. Y del ángel. José es fiel a la ley y acoge a María y a Jesús. Muestra que Jesús ,además de la estirpe de David, es <<Dios-con nosotros>> por obra y gracia del Espíritu Santo. Detengamonos en las formas con las que Dios habla al corazón. Necesitamos desarrollar nuestra escucha y el clima de silencio necesario para acoger - como José - la sorprendente voluntad de Dios.
Jesús, Hijo de David,Salvador,que llegas a nuestra carne para traernos la salvación y la paz. Como José,queremos acoger tu venida junto a María de Nazaret.