ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Paz y bien hermanas(os) en Jesucristo, hoy en este lunes primero de adviento, nosotros nos encontramos ante el llamado de Jesús a que vivamos en verdadero sentido de fe, a creer en Dios y aceptar sus enseñanzas.
Tenmos, el caso muy conocido del centurión que le pide a Jesús, que vaje a su casa para curar a su criado enfermo, pero al ver la respuesta misericordiosa y compasiva de Jesús, se sintió incomodo y no merecedor de la visita del Rey de los reyes, en sucasa, pero como los caminos de Dios,no son nuestros caminos, encontramos a un Jesús, que se intereza por el ser humano integral, y conjunto, avase de , la fe, es la característica, que debe tener el hombre y el seguidor de Jesucristo.
A veces pensamos que tener fe es mostrar gran heroicidad y vivir de una manera sobre naturalalmente espectacular. Con la actitud del centurión, de un pagano,observamos cómo Jesús queda admirado por su total abandono y confianza. Él no espera de nosotros grandes acciones,apariencias,ritos o palabras bonitas;simplemente busca que abramos nuestra casa, nuestra vida, nuestro corazón a su Palabra. Como el centurión,invoquemos al Señor y pidámosle que nos conceda una humildad y un amor desinteresados para salir de nosotros mismos y poder ver y reconocer los sufrimientos de los otros. Quizá el de algunas personas muy cercanas que nos cuesta contemplar en su dolor , hundimiento o confusión.
Adiviento es desarrollar la sensibilidad con los que sufren. Y, colaborarles para solucionar sus necesidades.
Que me adelante,Señor, a echar una mano al que veo que sufre y que me necesita. Que sienta el sufimiento del otro como mío propio y busque su curación. Amen.