Proclamación del Santo Evangelio según San Lucas:
Gloria a ti,Señor Jesús.
Cuando llegó el tiempo de la purificación de María según la ley de Moisés,llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarselo al Señor,de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: <<Todo primogénito varón será consagrado al Señor>>, y para entregar la oblación, como dice la ley de el Señor: <<Un par de tórtolas o dos pichones>>. Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón , hombre honrado y piadoso,que aguardaba el consuelo de Israel, y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo;que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor;impulsado por el Espíritu Santo fue al templo Cuando entraban con el Niño Jesús sus padres ,para cumplir con él lo previsto por la ley,Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: <<Ahora,Señor,según tu promesa,puedes dejar a tu siervo irse en paz,porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quién has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones, y gloria tu pueblo Israel>>. Simeón los bendijo diciendo a María, su madre: <<Mira, este está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a tí, una espada te traspasará el alma>>.
Palabra del Señor:
Gloria a ti,Señor Jesús.
Homilía:
Paz y bien hermanas(os) en Jesucristo, hoy la Palabra de Dios, nos invita a estar atentos a la escucha de la Palabra de Dios y de escuchar su llamado y enseñanzas, a dejar que el Espíritu Santo, penetre en nuestra vida, y logremos ser verdaderos testigos del Señor, que escuchemossu palabra y la practiquemos.
Los ojos de Simeón.
Tenemos una experiencia gozosa de Dios,porque Él alegra nuestra vida,pero al mismo tiempo se nos manifiesta en ocasiones deuna manera que no logramos entender.
Por un lado está la promesa, por otro, esa espada que traspasa el alma, que desgarra en lo más profundo. En Simeón se nos adelanta la pasión de María, que es vivir siempre muy unida al hijo que hoy presenta en el templo. En Jesús se hace realidad para toda la humanidad la salvación que los Israelitas piadosos esperaban. El Mesías ayuda rá a que muchos se aclaren y opten por lo que más les conviene. El anciano Simeón es un modelo de esspera. en cuyos ojos cansados por el paso del tiempo se aprecia el resplandor del que ha esperado con fe al que es la Luz de las naciones.
Señor Jesús, enséñame a ser sabio y atento a tu mirada salvadora, para que te escuche y siga tus enseñanzas y tu ejemplo, que como Simeón, pueda ser iluminado por el Espíritu Santo,para poder escuchar las palabras de Dios y su invitación ha vivir bajo sus normas.