Proclamación del santo Evangelio según san Mateo:
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: <<Os aseguro que difícilmente entrará un rico en el Reino de los cielos. Lo repito: Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el Reino de Dios>>. Al oírlo, los discípulos dijeron espantados: <<Entonces, ¿quién podrá salvarse?>> Jesús se les quedó mirando y les dijo: <<Para los hombres es imposible; pero Dios lo puede todo>>. Entonces le dijo Pedro: <<Pues nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?>>. Jesús les dijo: <<Os aseguro: cuando llegue la renovación, y el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros,los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para regir a las doce tribus de Israel. El que por mí deja casa, hermanos o hermanas,padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna. Muchos primeros serán los últimos y muchos últimos serán primeros>>.
HOMILÍA:
No cerrar las entrañas a las necesidades.
Paz y bien hermanas(os) La Palabra de Dios, no presenta un pasaje que de verdad puede cuestionar muy a fondo, pues Jesús nos presenta una realidad cotidiana: El seguimiento de Jesucristo y el despegarnos de todas aquellas cosas que nos alejan de su infinito amor y de la meta real, olvidándonos de la caridad, la generosidad y el amor a prójimo.
Jesús invita a un cambio de vida, preocuparnos por seguir sus enseñanzas y dejar las cosas que el mundo nos ofrece, que son efímeras y seguir a Dios y con Él, alcanzar el premio prometido.
El Maestro de Maestros nos pone el dedo en la llaga con claridad y dureza. Los exégetas van desgranando diversas interpretaciones de la metáfora del <<camello y de la aguja>>. Jesús se refiere a un cable de barco; que si cuando habla de la aguja se está refiriendo a una puerta estrecha que había en Jerusalén. Lo importante es que descubramos el mensaje de este texto: el que retiene bienes y consume de sobra, mientras al mismo tiempo millones de persona se mueren de hambre, no puede entrar en el proyecto de Jesús. Entonces, el problema no es tener sino saber compartir. La tragedia, la maldad está en cerrar las entrañas a las necesidades de los demás. La situación de la humanidad sigue golpeando nuestras conciencias en busca de una ayuda tanto material como espiritual.
Señor, da pan a los que tienen hambre y hambre a los que tienen pan. Hambre de Ti,Señor,manantial de vida; hambre de socorrer a nuestros hermanos, los millones de personas que mueren materialmente porque no tienen nada que llevarse a la boca. Y no podemos cerrarles nuestro corazón ni nuestras posesiones.