ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
En aquel tiempo, dijo el Señor: <<¿Ay de vosotros, fariseos que pagáis el diezmo de la hierbabuena, de la ruda y de toda clase del legumbres, mientras pasáis por alto el derecho y el amor de Dios! Esto habría que practicar sin descuidar aquello. ¡Ay de vosotros, fariseos, que os encantan los asientos de honor en las sinagogas y las reverencias por la calle! ¡Ay de vosotros, que sóis como tumbas sin señal, que la gente pisa sin saberlo!>> Un maestro de la Ley intervino y le dijo: Maestro, diciendo eso nos ofendes también a nosotros>>. Jesús replicó: <<¡Ay de vosotros también, maestros de la Ley,que abrumáis a la gente con cargas insoportables, mientras vosotros no las tocáis ni con un dedo!>>.
Paz y bien hermanas (os) en Cristo, hoy Jesús nos interpela frente a la ley judía y la aplicación de la misma por los Fariseos y Escribas.
Jesús sabe denunciar y echar en cara los defectos de los fariseos y de los juristas, encargados, en buena parte, de dirigir al pueblo. Y lo hace con claridad, en aras de la verdad. Lo primero que Jesús les hecha en cara a los fariseos es el interés minucioso en el cumplimiento de las cosas sin importancia, al tiempo que no se fijan en lo más fundamental: la justicia y el amor de Dios. Lo segundo que les echa en cara es su vanidad ingenua, buscando la admiración, el aplauso y las reverencias de la gente. Y lo tercero, la contradicción ética de cargar las conciencias con deberes y exigencias que nosotros no cumplimos. No nos damos cuenta de que nuestras incoherencias sorprenden y desconciertan a las personas de buena voluntad, que se fían de nosotros.