ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Lecturas del día:
Oseas 6,1-6;Salmo 50; Lucas 18,9-14.
Anucio del Santo Evangelio según San Lucas:
Gloria ati,Señor.
En aquel tiempo,a algunos que, teníendose por justo, se sentían seguros de si mismos y despreciaban a los demás, dijo Jesús esta parábola: <<Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro un, publicano. El fariseo,erguido,oraba así en su interior: "¡Oh Dios!.te doy gracias.porque no soy como los demás:ladrones, injustos,adúlteros;ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo". El publicano,en cambio,se quedó atrás y no se atrebía ni a levantar los ojos al cielo;sólo se golpeaba el pecho,diciendo: "¡Oh Dios!,ten compasión de este pecador". Os digo que este bajó a su casa justificado, y aquel no.
Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido>>.
Palabra del Señor:
Gloria a ti, Señor Jesús.
Homilía:
.Hermanos(as), hoy en esta parábola de Jesús, nos enseña la forma de orar, con una oración simple, sencilla, centrada totalmente en el Dios de amor, y deseando solo adorarlo y hacer que nuestra oración sea escuchada, por nuestro Padre Dios, la oración, entonces no debe ser: concentrada en nosotros, hipócrita, enaltecida,como una forma de demostrarle a Dios que somos muy devotos, no debe ser oración de reclamos y peticiones personales y materiales, sino todo lo contrario; humilde, fervorosa, sencilla, centrada y concentrada en el Creador, dándole gracias por todo lo que de él hemos recibido. Una oración, en la que nos humillemos hasta descubrirnos como somos, pecadores y deseosos del perdón de Dios, oración donde estemos totalmente arrepentidos y esperanzados en el infinito amor de Dios, seguros de que él, siempre nos escuchará, y otorgará, simplemente lo que nos convenga y sirva para nuestra realización personal y sobre todo espiritual.
El Fariseo, se enaltecíay comparaba con los demás, se sentía seguro de lo que hacía y decía, y no fue escuchado por Dios, su oración era solo apariencia, exigencia, reclamo y pretensión. En cambio, el publicano, de rodillas y lleno de fe, y arrepentido, solo pedía perdón al Creador, y se ponía en sus manos misericordiosas, Dios, conocía su vida y su interior, no necesitaba que se lo repitiera, pero este hombre humilde, que simplemente dejaba que Dios actuara en él, con su arrepentimiento, su humildad y su entrega a la misericordia de Dios, salió perdonado, justificado, y el otro, todo lo contrario, mas lle4no de vanidad y pecado.
En conclusión, en nuestra oración debemos ser insistentes en la misericordia de Dios, confiados en ella, y sencillos, deseosos de que sea Dios quien nos escuche y no nosotros mismos los que por nuestra locuacidad, quedemos satisfechos de nuestra forma de orar, que sea totalmente, perdida, dejemos pues que la forma de orar, que Jesús enseño a sus discípulos y nos legó en el Padre nuestro, sea nuestra guía para orar.
Recordemos, entrega, humildad, sencillez, esperanza y devoción, nunca nos deben faltar en nuestra oración, y en especial dejar espacio al silencio para escuchar entonces la voz de Dios, que nos acompañe y reciba nuestra oración y orar por los demás, que es mas meritorio que oración simplemente centrada en mi.
"Señor, quiero abrirme a tu bondad, desde la honda pobreza de mi ser, sin alharacas ni tanto menos razones para salirme de tono y tergiversar mi situación".