ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Lecturas del día:
Isaías 61,1-2ª.10-11;Salmo (tomamos en este caso en ves del salmo a Lucas 1,46-54)1ª Tesalonicenses 5,16-24;Juan 1,6-8.19-28.
3ª Semana del salterio.
Lectura del librode Isaías:
El Espíritu del Señor está sobre mí,porque el Señor me ha ungido. Me ha enviado para dar la buena noticia a los que sufren,para vendar los corazones desgarrados,para proclamar la anmistía a los cautivos, y a los prisioneros la libertad,para proclamar el año de gracia del Señor. Desbordo de gozo con el Señor , y me alegro con mi Dios: porque me ha vestido un traje de gala y me ha envuelto en un manto de triunfo,como novio que se pone la corona, o novia que se adorna con sus joyas. Como el suelo echa sus brotes,como un jardín hace brotar sus semillas,así el Señor hará brotar la justicia y los himnos ante todos los pueblos.
Palabra del Señor:
Te alabamos Señor.
Nos unimos con el Salmo y respondemos:
Me alegro con mi Dios.
Lucas 1,46-54.
Lectura de la 1ª carta a los Tesalonicenses.
Hermanos: Estad siempre alegres. Sed constantes en orar: Da gracias en toda ocasión: ésta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús respecto de vosotros. No apaguéis el espíritu, no desprecieís el don de profecía; sino examinadlo todo,qued´´andoos con ,lo bueno.
Guardaos de toda forma de maldad. Que el mismo Dios de la paz os consagre totalmente,y que todo vuestro espíritu,alma y cuerpo,sea custodiado sen reproche hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo--
El que os ha llamado es fiel y cumplirá sus promesas.
Palabra de Dios:
Te alabamos Señor:
Proclamación del Santo Evangelio según San Lucas:
Gloria a ti, Señor.
Surgió un hombre enviado por Dios,que se llamaba Juan: éste venía como testigo,para dar testimonio de la luz,para que por él todos vinieran a la fe- No era él la luz,sino testigo de la luz. Y éste fue el testimonio de Juan,cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan,a que le preguntaran: <<¿Tú quién eres?>>. Él confesó sin reservas: <<Yo no soy el Mesías>>. Le preguntaron: <<¿Entonces, que? ¿Eres tú Elías?>>. Él dijo: <<No lo soy>>. <<¿Eres tú el profeta?>> Respondió: <<No>>. Y le dijeron: <<¿Quién eres? para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado,¿qué dices de tí mismo?>>. Él contestó: <<Yo soy la voz que grita en el desierto: <<Allanad el camino del Señor>>,como dijo el profeta Isaías>>. Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: <<Entonces, ¿por qué bautizas,si tú no eres el Mesías,ni Elías,ni el profeta?>>. Juan les respondió: <<Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí,y al que no soy digno de desatarla correa de las sandalia>>. Esto pasaba en Betania,en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.
Palabra del Señor:
Gloria a ti, Señor Jesús.
Homilía:
Tiempo de conversión.
Juan invita hoy a la conversión. Adviento es tiempo de conversión profunda. Es un tiempo en el que debemos acudir al Sacramento de la reconciliación. Preparar nuestro ánimo,nuestro corazón y nuestra vida entera para que la gracia de Dios que va a aparecer irradie en nuestra vida entera. Conersión no es sólo confesar los pecados, sino cambiar de actitud,cambiar nuestros criterios y adecuar nuestra mente a las exigencias del evangelio.
Es, darle un vuelco total a nuestra forma de vivir y dejar que Jesús a quien celebramos su cumpleaños de nacimiento terrenal,y de aver llegado para darnos la salvación, un dejar que su infinito amor nos transforme y nos haga sentir la verdadera felicidad, que sólo conciste en aceptar el amor de Dios, y dejarnos transformar por él,adviento, tiempo de reflexión, de espera y de cambio para vivir en amistad con Dios y dejar que fluya nuestra vida hacia Él y su grande amor por los seres humanos.
¡Danos, Señor, un espíritu de conversión en este tiempo de esperanza!