ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Santos. Luis de Francia;José de Calasanz Ginés de Arles;Tomás de Heroford.
1ª del Salterio.
Lectura del profeta Isaías:
Así dice el Señor: <<Yo vendré para reunir a las naciones de toda lengua: vendrán para ver mi gloria,les daré una señal, y de entre ellos despacharé supervivientes a las naciones: a Tarsis,Etiopía,Libia,Masac,Tubal y Grecia, a las costas lejanas que nunca oyeron mi fama ni vieron mi gloria; y anunciarán mi gloria a las naciones. Y de todos los países,como ofrenda al Señor, traerán a todos vuestros hermanos a caballo y en carros y en literas,en mulos y dromedarios, hasta mi monte santo de Jerusalén--dice el Señor --,como los Israelitas,en vasijas puras,traerán ofrendas al templo del Señor. De entre ellos escogeré sacerdotes y levitas>> dice el Señor.
Palabra de Dios:
Te alabamos Señor.
Unamos nuestra voz al salmista y digamos:
R: Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.
¡Aleluya! ¡Alabad a Yahavé, todas las naciones,ensalzadlo,pueblos todos!
R: Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.
Pues sólido es su amor hacia nosotros,la lealtad de Yahavé dura por siempr.
R: Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.
Lectura de la carta a los Hebreos:
Hermanos: Hbéis olvidado la exhortación paternal que os dieron : <<Hijo mío,no rechaces la corrección del Señor,no te enfades por su represión;porque el Señor reprende a los que ama y castiga a sus hijos preferidos>>. Aceptad la corrección porque Dios os trata como a hijos,pues, ¿qué padre no corrige a sus hijos? Ninguna corrección nos gusta cuando la recibimos,sino que nos duele;pero, después de pasar por ella,nos da como fruto una vida honrada y en paz. Por eso, fortaleced las manos débiles,robusteced las rodillas vacilantes, y caminad por una senda llana: así el pie cojo, en vez de retorcerse,se curará.
Palabra de Dios:
Te alabamos Señor:
Jesús les dijo: "Esforzaos en entrar por la puerta estrecha...."
Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.
Tu santa Palabra Señor, en mi corazón grabare, tu Santa Palabra Señor, en mi corazón grabare, para no pecar, para no pecar, para no pecar por tu amor.
Aleluya, aleluya,aleluya, aleluya,el Señor es nuestro Dios.
Proclamación del Santo Evangelio según San Lucas:
Gloria a ti,Señor.
En aquel tiempo,Jesús, de camino hacia Jerusalén,recorría ciudades y aldeas enseñando. Uno le preguntó: <<¡Señor,¿serán pocos los que se salven?>>. Jesús les dijo: <<Esforzaos en entrar por la puerta estrecha. Os digo que muchos intentarán entrar y no podrán. Cuando el amo de la casa se levante y cierre la puerta, os quedaréis fuera y llamaréis a la puerta, diciendo: "Señor, Señor, ábrenos"; y él os replicará: "No sé quiénes sois. Entonces comenzaréis a decir: "Hemos comido y bebidom con tigo, y tú has enseñado en nuestras plazas". Pero él os replicará: "No sé quienes sóis. Alejáos de mí malvados". Entonces será el llanto y el rechimar de dientes, cuando veáis a Abrahán, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y vosotros os veáis echados afuera. Y vendrán de oriente y de occidente,del norte y del sur,y se sentarán a la mesa en el Reino de Dios. Mirad: hay últimos que serán los primeros, y primeros que serán últimos>>.
Palabra del Señor:
Gloria a ti,Señor Jesús.
Homilía:
Paz y bendiciones hermanos(as) lectores del blog de Cristo y la Palabra de Dios hoy:
Ya, nos encontramos en el XXI primer domingo de el tiempo ordinario de la liturgia, y encontramos en las lecturas de la Palabtra de Dios un manantial de riquezas y de recomendaciones para no alejarnos de la vida eterna, sino acercarnos a ella y a poseer a nuestro Señor como el camino la verdad, la vida y la salvación.
En la primera lectura del Profeta Isaís podemos estractar, que Dios llama a todos los hombres y mujeres del mundo,para que escuchen su voz y sigan el llamado de sus emisarios, todo los rincones del mundo, tendrán que ser evangelizados y a todos cercanos o distantes, el Reino de Dios y su Evangelio debera ser anunciado, y el mismo Señor, proveerá los emisarios, los evangelizadores, para hacer conocer su nombre y su programa de salvación.
Y, de todos los pueblos,llegarán a Jerusalén para ofrecer ofrendas a Dios y dejarse impregnar de su santa Palabra y volver a Él con todo el corazón contricto y deseoso de ser admitidos en su banquete
Con el Salmista, nos alegramos de proclamar el evangelio a todos los hombres y de hacer que su Santa Palabra sa conocida por todos y en todos los lugares del munddo.
La segunda lectura, de la carta a los Hbrteos,nos invita a aceptar con agrado, el llamdo y las correciones que Dios nos hace, porque estas no son para nuestro perjuicio y descredito, sino para lograr purificar nuestra alma y estar limpios de pecado, el ser humano, debe estar siempre dispuesto a escuchar las amonestaciones a que diera lugar su modo de vivir, y aceptarlas como el amoroso llamado de Dios a una forma de vivir más pura y en las manos del Señor, alejandonos del pecado, pero nos pide, que nos dejemos corregir, amonestar por nuesrtros pecados,pues, Dios, si nos corrige, es porque nos ama y desea lo mejor para sus hijos-.
Y, ya, el Santo Evangelio según San Lucas, nos adentra en una realidad sin discusión:
Nos, pide, el Señor, estar preparados, y que nuestro comportamiento, nuestra forma de vivir sea coherente con las enseñanzas de Cristo, para así poder estar dispuestos a entrar a disfrutar de la vida de Dios en la eternidad.
Jesús, nos pide entrar por la puerta estrecha, pues esta es la única que nos marca el camino a la vida de Dios en la eternidad, pero si durate nuestra vida, fuimos testigos de Cristo, y buscamos encontrar esa puerta estrecha, pero de buen final.
En pocas, palabras, todo cristiano,para poder entrar en el cielo, debe cumplir con la Ley de Dios y sus mandamientos, y a cada momento ser hombres y mujeres que rechazan el pecado, hacemos el bien, y buscamos a Jesús, por encima de todas las cosas.
Vemos, el llamado que muchos, harán en el último momento de la vida terrena ferente al juicio de Dios, Jesús cerrará loa puerta, despues de haber hecho entrar a todos los que lo amaron y lo aceptaron en su vida y hicieron el bien, y estos entrarán por la puerta estrecha al cielo; esta puerta estrecha, ha sido la capacidad de rechazar toda situación de pecado, y haber aceptado a Dios en nuestra alma y vida, y hacerlo conocer de nuestros hermanos y; por haber hecho el bien, entraremos al cielo.
Y, se nota la parte triste, la que siempre estuvo entrando por la puerta ancha, y esta no llevó a la vida, sino a la muerte, y estos le suplicarán a Jesús, su misericordia incluso recordandole que estuvo con ellos anunciando el Evangelio y que compatió con ellos, pero Jesús les recuerda, que nunca en vida lo aceptaron aunque hayan vivido a su lado, no lo reconocieron y él de igual forma no nos reconocerá si lo hemos negado y no vivimos de acuerdo a la Ley de Dios.
La, pregunta, del personaje a Jesús, es si son pocos los salvados,pero la respuesta de Jesús es abierta, simplemente recuerda que debemos esforsarnos por hacer el bien y aceptarlo en nuestras vidas.
¿POR QUÉ ME LLAMÁIS: SEÑOR,SEÑOR?
Preguntan a Jesús: ¿Son pocos los que se salvan? Si nos fijamos bien, Jesús no responde directamente a esa pregunta. Quizá una forma de decirnos que lo importante no es cuantos se salven o no,sino si tú estás
en el camino cierto o equibocado.
Nos habla de una puerta estrecha y,sobre todo,de coherencia en lo que decimos creer.
Que a nuestro proclamar ¡Señor,Seño!,se corresponda una vida de búsqueda sincera de su voluntad. Que las manifestaciones exteriores de la fe han de ir acompañadas e iluminadas con las interiores. Así es como se cosechan frutos para la vida eterna (Juan 4,36). De todas formas, la mejor clarificación acerca de la relación entre nuestro exterior e interior en lo que respecta a a la fe, nos la da el mismo Jesús: <<¿Por qué me llamáis Señor.Señor, y no hacéis lo que os digo?>>(Lu
cas 6,46).
Se salva el que poco pregunta y mucho ama. Concédeme amarte así, Señor mío y Dios mío.