ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Lecturas del día: 1ª del Salterio-
Josué 24,1-2.15-17.18;Salmo 33;Efesios 5,21-32;Juan 6,60-69.
Lectura del libro de Josúe:
En aquellos días, Josúe reunió a las tribus de Israel en Siquén. Conbocó a los ancianos de Israel,a los cabezas de familia,Jueces y alguaciles, y se presentaron ante el Señor. Josúe habló al pueblo: <<Si no os parece bien servir al Señor,escoged hoy aquién queréis servir:a los dioses que sirvieron vuestros antepasados al este del Éufrates o a los dioses de los amorreos en cuyo país habitáis; yo y mi casa serviremos al Señor>>.
El pueblo respondió: <<¡Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir a dioses extranjeros! El Señor es nuestro Dios; él nos sacó a nosotros y a nuestros padres de la esclavitud de Egipto;él hizo a nuestra vista grandes signos,nos protegió en el camino que recorrimos y entre todos los pueblos por donde cruzamos. También nosotros serviremos al Señor: ¡es nuestro Dios!>>
Palabra de Dios:
Te alabamos Señor.
Al salmo nos unimos y respondemos:
R: gustad y ved qué bueno es el Señor.
Lectura de la carta de San Pablo a a los Efesios:
Hermanos: Sed sumisos unos a otros con respeto cristiano. Las mujeres,que se sometan a sus maridos como al Señor;porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la Iglesia;él,que es el salvador del cuerpo. Pues como la Iglesia se somete a Cristo, así también las mujeres a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a su Iglesia. Él se entregó asi mismo por ella,para consagrarla,purificándola con el baño del agua y la palabra,y para colocarla ante sí gloriosa.la Iglesia,sin mancha ni arruga ni nada semejante, sino santa e inmaculada. Así también los maridos amar a sus mujeres,como cuerpos suyos que son. Amar a su mujer es amarse así mismo. Pues nadie jamás ha odiado a su propio carne,sino que le da alimento y calor,como Cristo hace con la Iglesia,porque somos miembros de su cuerpo,<<Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne>>. Es este un gran misterio: y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia.
Palabra de Dios:
Te alabamos Señor.
Aleluya, aleluya, aleluya, gloria al Señor.
Aleluya, aleluya, aleluya, gloria al Señor.
Aleluya, aleluya, aleluya, gloria al Señor.
¿ También vosotros queréis marcharos?
Proclamación del Santo Evangelio según San Juan:
Gloria a ti,Señor:
En aquel tiempo,muchos discípulos de Jesús,al oírlo,dijeron: <<Este modo de hablar es duro,¿quién puede hacerle caso?>>. Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban,les dijo: <<¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del Hombre subir a donde estaba antes?
El espíritu es quién da vida;la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo algunos de vosotros no creen?>> Pues Jesús sabía desde el principio quienes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo: <<Por eso os e dicho que nadie puede venir a mí,si el Padre no se lo concede>>. Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los doce: <<¿También vosotros queréis marcharos?>>.
Simón Pedro le contestó: <<Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo Consagrado por Dios>>.
Palabra del Señor:
Gloria a ti,Señor Jesús.
Homilía:
Señor,¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.
Hermanos(as), hoy nos unimos al Señor para darle gracias al Padre Dios, por su infinita bondad y misericordia que siempre a demostrado por sus criaturas.
Si, hoy la riqueza de la palabra de Dios nos pone ante una verdadera confrontación con nuestra verdadera fe y confianza en Dios y en su Hijo Jesucristo: En, la primera lectura del libro de Josúe, encontramos un gran llamado de atención hecho por este servidor de Dios, a su pueblo, incluyendo entre ellos a los principales del mismo y a los cabezas de familia, para preguntarles a quien servirían, si a los dioses a los que sirvieron sus antepasados, o a los dioses de los amorreos, pues les planteaba una gran alternativa y con un gran calado de fe, en otras palabras, o están con Dios en todo momento y con todo su ser, su alma y sus sentimientos, o están contra el.
Josúe, mismo se presenta como un verdadero ejemplo de dirigente del pueblo, y dador de buen amor hacia Dios, cuando con el mas grande amor, explicó, que él y su casa, su familia serviran solo al Señor Dios de Israel.
Pero, que ellos estaban en plena libertad, para tomar un decisión y elegir a quien o a cual dios, servirían si a Dios nuestro Creado y salvador, o a los dioses paganos:
Pero, la respuesta de un pueblo bien educado en el conocimiento del único y verdadero Dios, son muy seguros en su respuesta, y aclaran con mucha fe, que solo servirían al Señor Dios nuestro, al Dios único y real, al Dios de Israel. Gran ejemplo de vida y fe para nosotros hoy día, es pues nuestra obligación dejarnos conducir por el Señor Jesús, y servirlo hasta el final.
San Pablo, en su carta a los Efesios, nos presenta, con mucha claridad el papel verdadero de la mujer, en este mundo, y de igual manera, nos invita a los hombres a ser respetuosos, amorosos y fieles con nuestras mujeres, San Pablo, les pide a las mujeres, someterse a su marido, como la Iglesia se somete a Cristo, pero ese sometimiento de la mujer al esposo, no significa menosprecio hacia ellas, todo lo contrario, es una forma de buscar en la vida de esposos una verdadera unidad entre ambos, la esposa, no es un objeto más en la casa, sino la dueña y señora de el hogar, ella amando y respetando a su esposo, adquiere un sometimiento, que no es denigrante ,sino complementario, se incorpora a la vida de esposa como el centro del hogar, sometida a su marido, no como esclava, sino como parte de su mismo cuerpo, y es la forma más bella de ver realizada la mujer, en la vida de matrimonio,es un compartir todo, sin discriminaciones ni maltratos, sino con una hidalguía, que restablece la importancia de la esposa, como el vértice, el centro y el todo del hogar.
Pero, San Pablo, va mas allá, no se queda solo en pedir sometimiento a la mujer, al hombre, porque él será la cabeza del hogar, como Cristo es la cabeza de la Iglesia, sino que es muy claro, y tajante;les llama mejor, nos llama la atención a los esposos, para que veamos en la esposa, no una simple compañera, una servidora del hogar, sino la dueña, del hogar, la mujer responsable de una verdadera formación de los hijos y del mismo esposo, el hecho del sometimiento de la esposa al esposo, no es sentido de superioridad de este hacia ella, sino como lo pide San Pablo, el marido debe amar a su esposa y ser los dos una sola carne, amarla, cuidarla, valorarla, respetarla y protegerla, es la misión del hombre para con su esposa,si ella se somete a él, viendolo como la cabeza del hogar, es porque en él, se esta mirando ella misma, pues ya no son dos sino una sola carne, entonces lo que a uno de los cónyuges le afecta, al otro es igual, el dolor de uno, debe ser el del otro, la virtud y el triunfo de uno es el triunfo y la virtud del otro, dejara el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una solla carne; gran misterio,si pero es la verdad, en la vida de pareja de esposos, no hay diferencias, simplemente, es una comunidad de amor, una Iglesia doméstica donde los dos esposos se unen para educar y formar un hogar para Dios, y es así, como Jesucristo mismo compara al matrimonio del esposo y la esposa, con el matrimonio de Cristo con la Iglesia, gran valor y misterio, por eso la vida de los esposos, siempre debe ser una vida en Cristo, pues unidos a él, estaremos unidos a la Iglesia.
Y, concluimos nuestra reflección, con el Santo Evangelio según San Juan, donde notamos un verdadero llamado de atención por parte de Jesús a quienes lo seguían, les exponía la doctrina, los evangelizaba, y enseñaba el camino correcto para llegar el cielo, y entonces muchos, lo criticaron, vieron, que ser un fiel servidor de Dios, invita a dar un verdadero vuelco a la vida, y ser muy coherentes en nuestra forma de vivir, no es predicar una cosa y hacer otra, sino vivir la verdad y hacer lo que Dios nos pide.
Jesús, sabe que,muchos no soportarán su doctrina y lo abandonarán, pero su misión se tiene que cumplir, y sin miramientos, sino con todo su rigor, es entonces, cuando al ver que muchos le criticaban su modo se enseñar y lo que debe hacer un verdadero hijo de Dios, y al ver lo duro de esta embajada, se alejan de el Señor y se alejan de la salvación.
Jesús, concluye, con un llamado a sus discípulos, llamado, que es más una invitación, a que ellos descubran en él su plenitud y su salvación.
Le pregunta a Pedro y a sus discípulos si se quieren marchar y no cumplir con las enseñanzas de Jesús, y es cuando, su infinito amor, depositado desde el primer día de su misión evangelizadora, caló en sus discípulos, aunque en uno no haya dado fruto, en los demás, más que dar fruto, lo dan a plenitud;la respuesta de Simón Pedro,"¿a quién iremos Señor, tú tiene palabras de vida eterna", esa respuesta es desde el corazón, ya los discípulos han tomado una firme decisión, solo en Jesús, encontrarán alivio y salvación, como dise en otro aparte de la palabra de Dios, "Solo en Dios descansa mi alma, porque de Él viene mi salvación, o recordando a San Pablo,"TODO LO PUEDO EN CRISTO QUE ME FORTALECE", si, cada uno de nosotros, hoy, deberíamos como hicieron los apóstoles, decirle también al Señor,"Señor, a quién iremos, solo tú tienes palabras de vida eterna", y solo en tí, descansamos de nuestras aflicciones y tareas.
Si, hermanos(as), hoy y ahora, es la hora de decidirnos claramente, con Dios, o sin él.
Señor Jesús, esneñanos el camino, que nos lleve al Padre, y guíanos haste Él