ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
LECTURAS DEL DÍA. CUARTA SEMANA DEL SALTERIO SICLO A:
Si 27,33-28,9; Sal 102;Rom 14,7-9;Mt 18,21-35.
Lectura del libro de Sirácida:
Furor y cólera son odiosos;el pecador los posee. Del vengativo se vengará el Señor y llevará estrechacuenta de sus culpas. Perdona la ofensa a tu prójimo,y se te perdonarán los pecados cuando lo pidas. ¿Cómo Puede un hombre guardar rencor a otro y pedir la salud al Señor? No tiene compasión de su semejante, ¿y pide perdón de sus pecados? Si él, que es carne, conservala ira,¿quién expiará por sus pecados? Piensa en tu fin, y cesa en tu enojo; en la muerte y corrupción, y guarda los mandamientos. Recuerda los mandamientos, y no te enojes con tu prójimo;la alianza del Señor, y perdona el error.
Palabra de Dios:
Te alabamos Señor:
Nos unimos al Salmo y respondemos:
El Señor es compasivo y misericordioso,lento a la ira y rico en clemencia.
Bendice alama mía, a Yahavé,el fondo de mi ser,a su santo nombre.
Bendice,alama mía,a Yahavé ,nunca olvides sus beneficios.
R: El Señor es compasivo y misericordioso,lento a la ira y rico en clemencia.
El, que tus culpas perdona,que cura todas tus dolencias,rescata tu vida de la fosa,te corona de amor y ternura,satura de bienes tu existencia,y tu juventud se renueva como la del águila.
R: El Señor es compasivo y misericordioso,lento a la ira y rico en clemencia.
Yahavé realiza obras de justicia y otorga el derecho al oprimido,manifestó a Moisés sus caminos, a los hijos de Israel sus hazañas.
R: El Señor es compasivo y misericordioso,lento a la ira y rico en clemencia.
Yahavé es clemente y compasivo,lento a la cólera y lleno de amor,no se querella eternamente,ni para siempre guarda su rencor;no nos trata según nuestros yerros,y no nos paga según nuestras culpas.
R:El Señor es compasivo y misericordioso,lento a la ira y rico en clemencia.
Lectura de la carta a los Romanos:
Hermanos: Ninguno de nosotros vive para si mismo y ninguno muere para si mismo. Si vivimos, vivimos para el Señor, si morimos, morimos para el Señor; en la vida como en la muerte somos del Señor. Para esto murió y resucitó Cristo: para ser Señor de vivos y muertos.
Palabra de Dios:
T e alabamos Señor.
Aleluya, aleluya, aleluya, aleluya, aleluya aleluya, el Señor resucitó.
Proclamación del Santo Evangelio según San Mateo:
Gloria a ti,Señor.
En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: <<Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?>> Jesús le contesta: <<No te digo hasta siete veces, sino n hasta setenta veces siete: Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar cuentas con sus empleados.
Al empezar a ajustarlas, le presentaron a uno que debía diez mil talentos.
Como no tenía con que pagar,el señor mandó que lo vendierana él, con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así.
El empleado,arrojándose a su pies, le suplicaba diciendo: "Ten paciencia con migo, y te lo pagaré todo". El Señor tuvo lástima de aquel empleado y le dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero al salir el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo lo estrangulaba, diciendo: "Págame lo que me debes", El compañero,arrojándose a sus pies le rogaba diciendo: <<Ten paciencia con migo y te lo pagaré" Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedarón consternados y fueron a contarle a su Señor todo lo sucedido. Entonces el Señor lo llamó y le dijo:<<¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste.
¿No debías tu también tener compasión de tu compañero,como yo tuve compasión de ti?. Y el Señor, indignado,lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.
Palabra del Señor:
Gloria a ti, Señor Jesús.
Homilía:
Hermanos (as) hoy Cristo, nos enseña con mucha claridad lo que debemos hacer con nuestros hermanos y así, lograr más como cristianos verdaderos.
Hemos escuchado con mucha atención las lecturas correspondientes a este domingo XXIV DEL TIEMPO ORDINARIO,y en las tres lecturas, nos deja el mensaje del amor y el perdón, Sirácida esta invitándonos a perdonar desde lo más profundo del corazón, pues, solo de esa forma podremos nosotros pedirle perdón a Dios. Así, mismo, nos aclara, que uno no puede guardar rencor al hermano, y pedirle perdón a Dios por nuestras faltas, pues si no estamos en paz con la sociedad y con nuestro prójimo, tampoco lo podremos estar con Dios.
Y, concluye, esta lectura, recomendandonos recordar los mandamientos de la ley de Dios y obrar de acuerdo a ellos.
En, el Salmo, respondíamos con entusiasmo: "El Señor es compasivo y misericordioso,lento a la ira y rico en clemencia", Si, de igual manera, estamos invitados a esa realidad, a perdonar, y ser muy pacíficos, lentos para no causarle daño a nadie, tratar a nuestros hermanos como deseamos que ellos nos traten y ser muy misericordiosos con ellos, pues si lo hacemos así, podremos ser juzgados con misericordia.
San Pablo, en su carta a los Romanos, capítulo 14, versiculos 7-9,esos dos versículos, nos esta invitando, y corrigiendo de verdad. Nos recuerda que no somos ciudadanos de este mundo, y que nuestra vida, al igual que la muerte no nos pertenece, vivir para un verdadero cristiano, es vivir para Dios, y morir, debe ser un morir, en el Señor y para el Señor, pues tanto en la vida como en la muerte al Señor pertenecemos, el llamado a ser hombres y mujeres que solo debemos pensar en agradar a Dios, y así lograr entrar a su reino llenos de amor.
Y, concluimos con el evangelio según San Mateo, donde e´l nos recuerda la forma de vivir el verdadero hijo de Dios, La pregunta de Pedro a Jesús, no es casual, es fruto de la reflexión y convencimiento de un amor puro y entregado a Dios, el cual como resultado deja procurar hacer la voluntad de Dios.
Por, eso la pregunta a Jesús, de cuantas veces debe uno perdonar las ofensas hechas a nosotros.
Pedro, le dice a Jesús hasta Siete veces?, la respuesta muy clara de Jesús, no te digo hasta siete veces, sino que hasta setenta veces siete, o sea siempre.
Esa, es la realidad, hoy es el llamado al perdón y a la reconciliación, perdonar, de corazón para poder esperar ser perdonados.
Y,Jesús, propone a sus discípulos la comparación del Rey que perdono la deuda de su siervo, que era mucha, una cifra incalculable, difícil de pagar, pero es esa la realidad, Dios nos ama sin límites, su amor no tiene final,miremos como el rey al ver que su siervo le suplica y pide espera, este no se hace de rogar, le perdona toda la deuda, al ver la súplica que hace , un amor intenso, sin ¡barreras ni condiciones, simplemente, ve sufrir a su siervo y pedirle paciencia, y la consigue, no sólo la paciencia, sino que le perdona toda la deuda,realmente, quizás nunca hubiera reunido el criado esa cifra tan astronómica, pues diez mil talentos es una sifra muy alta, quizás ni en toda su vida hubiera podido recoger para pagar.si, ese es el amor de Dios inmenso, incalculable y esta derramándolo cada instante en nuestras vidas, acojamos lo y obremos movidos por ese inmenso amor.
Condición, principal para conseguir el perdón, reconocernos pecadores y necesitados de Dios y su perdón, pedirlo y estar dispuesto a responder al llamado que de una u otra forma Dios nos hace.
Lo, contrario pasa con el trabajador, perdonado, sale sabiendo que ya no tenía deuda, y en ves de estar feliz, agradecido, sale envalentonado, y dispuesto a todo, causar mal, hacer daño, si no consigue lo que le adeudan.
Miremos, como el ser humano, no es capas de perdonar, y es tan limitado que no puede perdonar, un deuda tan poca, Se encuentra a su compañero que simplemente le devía cien denarios, una décima de lo que él debía, y le pide que le pague, con malos tratos y humillandolo, el deudor, simplemente, le dice lo mismo que en su momento el compañero le dijo a su Señor, "ten paciencia y te pagaré todo", pero sus súplicas no le valieron para mover el corazón torcido de este compañero, sino que enfadado, sin misericordia, sin pensar en lo que su Señor había hecho con el, y como le perdono toda la deuda porque se lo pidió, se enerva contra su compañero, y lo hace meter a la cárcel, hasta que le pague lo adeudado, un caso muy popular en nuestros días, verdad? cuantos hermanos nuestros necesitan de nuestra ayuda y en ves de otorgarsela, los maltratamos, los despreciamos y lo hacemos sufrir.
Es, aquí, donde debemos ser prudentes, pues ya vimos la reacción de un rey justo, que al ver la injusticia cometida por su extrabajador, lo manda a llamar, le reclama su proceder, le pregunta, porqué no fue misericordioso con su compañero y porqué no le perdono, así como él le había, perdonado, tanto, ¿por que él, no podía hacer igual. y lo manda a la cárcel hasta que pague lo adeudado.
Si, hermanos, hoy es el día, del perdón, si nos consideramos cristianos, debemos vivir perdonando y desde el corazón, para así poder ser perdonados.
¿Cuanta veces debo perdona a mi hermano si me ofende? no siete veces, sino hasta setenta veces siete, o sea siempre.
Concluyamos, mirando el mensaje de hoy, PERDONAR, PARA SER PERDONADOS, AMR PARA SER AMADOS.
¡
Señor Jesús, enseñame a perdonar como tu nos has perdonado amen.!
Perdonar es el gesto sublime:
En este domingo se nos pone sobre la mesa el don del perdón. No sólo es un esfuerzo de los hombres que perdonamos,sino que también es una gracia que debemos pedir con insistencia al Señor. Perdonar es el gesto sublime del amor, Lo mostró Jesús desde la cruz e hizo de él la primera dimensión de lo divino y la última dimensión de lo humano. Perdonar y olvidar. He aquí la tarea sublime del cristiano!
Perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden.