ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Santos: Nª Sra. del Buen Suceso;Frumencio;Vicente, Sabina y Cristeta.
2ª del Salterio.
Lectura del Libro de Sirácida:
El Señor es un Dios Justo, que no puede ser parcial;no es parcial contra el pobre,escucha las súplicas del oprimido;no desoye los gritos del huérfano o de la viuda cuando repite su queja; sus penas consiguen su favor, y su grito alcanza las nubes;los gritos del pobre atraviesan las nubes y hasta alcansar a Dios no descansan; no cesa hasta que Dios les atiende, y el Juez Justo le hace justicia.
Palabra de Dios:
Te alabamos Señor.
Participemos del salmo y respondemos:
R: Si el afligido invoca al Señor, Él lo escucha.
Bendeciré en todo tiempo a Yahvé,sin cesar en mi boca su alabanza;
en Yahvé se gloría mi ser, ¡que lo oigan los humildes y se alegren!
R: Si el afligido invoca al Señor,Él lo escucha.
Ensalzad conmigo a Yahvé,exaltemos juntos su nombre.
Consulté a Yahvé y me respondió: me libró de todos mis temores.
R: Si el afligido invoca al Señor,Él lo escucha.
Los que lo miran quedarán radiantes,no habrá sonrojo en sus semblantes.
Si grita el pobre, Yahvé lo escucha y lo salva de todas sus angustias.
R: Si el afligido invoca al Señor,él lo escucha.
El ángel de Yahvé pone su tienda en torno a sus adeptos y los libra.
Gustad y ved lo bueno que es Yahvé,dichoso el hombre que se acoge a Él.
R: Si el afligido invoca al Señor,Él lo escucha.
Respetad a Yahavé, santos suyos,que a quienes le temen nada les falta.
Los ricos empobrecen y pasan hambre,los que buscan a Yahvé de ningún bien carecen.
Lectura de la segunda carta de San Pablo a Timoteo:
Querido hermano: Yo estoy a punto de ser sacrificado, y el momento de mi partida es inminente. He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe. Ahora me aguarda la corona merecida, con la que el Señor, Juez justo,mem premiará en aquel día; y no solo a mí,sino a todos los que tienen amor a su venida. La primera vez que me defendí, todos me abandonaron, y nadie me asistió. Que Dios los perdone. Pero el Señor me ayudó y me dió fuerzas para anunciar integro el mensaje,de modo que lo oyeran todos los gentiles. Él me libró de la boca del león. El Señor seguirá librándome de todo mal, me salvará y me llevará a su reino del cielo.
A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Palabra de Dios:
Te alabamos Señor.
Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.
Aleluya, aleluya,aleluya,aleluya, el Señor es nuestro Dios.
Proclamación del Santo Evangelio según San Lucas:
Gloria a ti,Señor.
En aquel tiempo,a algunos que, teniéndose por justos,se sentían seguros de sí mismos y despreciaban a los demás, dijo Jesús esta paprábola: <<Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro un publicano. El fariseo,erguido,oraba así en su interior "¡Ho Dios! te doy gracias porque no soy como los demás: ladrones injustos,adúlteros; ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diesmo de todo lo que tengo". El publicano, en cambio, se quedó atrás y no se atrebía ni a levantar los ojos al cielo; solo se golpeaba el pecho,diciendo; "¡Oh Dios, ten compasión de este pecador". Os digo que este vajo a su casa justificado, y aquel no.
Porque todo el que se enaltece será humillado, y, el que será humillado, y el que se humilla será enaltecido.
Palabra del Señor:
Gloria ati,Señor Jesús.
Homilía:
"Os digo que este bajó a su casa justificado, y aquel no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido".
Paz y bien hermanos(as) lectores del blog de Cristo y la Palabra de Dios hoy:
En este domingo, XXX del Tiempo ordinario,la liturgia nos presenta tres lecturas muy complementaria en las que la misericordia de Señor, es la protagonista y la triunfadora.
La, primera lectura, nos demuestra como la misericordia de Dios, es tan grande y siempre está en favor, del pobre y desvalido, que no se aleja de su Señor; que lo escucha y le hará misericordia, no es que Dios esté encontra del rico, pues la riqueza bien utilizada, es un regalo de Dios, y con esta tambien puede encontrarse la vida Eterna, si poseyendola, la sabemos administrar para el bien de los hermanos y la comunidad.
En, esta lectura se nos presenta a Dios, que se pone de parte del oprimido y el pobre, quienes siempre serán su punto fragil y los socorrera.
El, salmista nos invita a invocar al Señor y esperar de Él, su misericordia y perdón.
Y, San Pablo, nos recuerda la posición que debe tomar, el hombre de fe y que cree en Dios, y deposita en Él su confianza, es la de vivir de acuerdo con la Ley de Dios, y cumplirla, dando todo lo que este a su alcance, no claudicar en ningún momento, sino tener la valentía, de estar siempre en el camino del Señor, asi como el mismo San Pablo, lo hizo, "combatir, bien nuestro combate," contra el pecado, mantenernos firmes en la fe y la confiansa puesta en Dios, que nos dará la corona merecida por luchar contra el pecado en todo momento, vencerlo y destruir todo el mal que se pueda, en pocas palabras, aceptar a Dios en nuestra vida, y vivir de acuerdo a su Santa voluntad.
Y, terminamos, con el Evangelio segú San Lucas, que está en plena sintonía y coherencia con las lecturas anteriores, en este caso, tenemos la Parábola del Fariseo y el Publicano, y es la forma de orar y dar gracias a Dios, la que en este caso el mismo Jesús, reconoce y da su dictamen, uno alcansa la justificación y el perdón y el otro no.
Si, Jesús nos pide ser coherentes en nuestra vida, y vivir en completa relación con el Padre Dios, bajo un estilo de vida dedicada solo a amar a Dios, y seguirlo.
Y, la forma más plena, es por medio de la orasión, pero no como la del Fariseo, que es de prepotencia y superioridad, la cual, no alcansa el agrado de Dios, pero si la del Publicano, que no era capáz ni de levantar la cara, sino que de rodillas, imploraba con mucho arrepentimiento, el perdón de sus culpas, recordemos lo que decía: " ¡Oh Dios!, ten compasión de mí que soy un pecador".
Este es el tipo de oración que agrada a Dios y consigue sus bendiciones, por muy pecador, que sea uno, si se humilla y reconoce, culpable, pecador, y confía en la misericordia de Dios, entonces logrará la bendición de Dios y su perdón.
El Fariseo, solo se preocupaba de alardear de sus capacidades y de lo que hacía como un ejemplo de cumplir las normas, pero esto no agrado a Dios, pues estaba plagado de orgullo y prepotencia, no había arrepentimiento, y ni siquiera sentía temor por ofender a Dios; recordemos su estilo de orar. >>Te doy gracias porque no soy como los demas hombres...>> Aquí, el centro neuralgico de la oración del Fariseo. Es algo tan monstruoso, como terrible. No necesita que Dios haga nada por él, menos aún que envíe a su Hijo para cargar con sus pecados a los que no da ninguna importancia.
Lo contrario la oración del Publicano. Imaginemoslo, abrazándose con todos los pecadores del mundo, a este pasaje de Pablo "La prueba de que Dios nos ama, es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros>>(Rom 5,8)Nos gusta la súplica . Mantiene la distancia conb el Fariseo; no quiere contaminarse con sus impurezas.
Es, tanta su conciencia de pecado que ni siquiera se atreve a levantar los ojos a su Dios,apenas acirta seguir dolorido: pidiendo el perdón de sus pecados. "apenas ce acierta a gemir dolrido y implorar el perdón con
mucha humildad. "Ho Dios. ten compasión de mí que soy un pecador, y esta clase de oración fue la que le Dios .
¡Qué débil y vulnerable es el corazón de Dios con estos hombres!, de hecho, su perdón y corazón saltaron de Jubilo hacia el Publicano santificandole... Esto es lo que testificó Jesús: Bajó a su casa justificandolo y santificando. amen.
Señor: No somos nada ni nadie sin ti, Señor Dios nuestro", y sobre todo, que somos unos pobres hombres cada vez más miramos al otro con desden , ayudanos a superar nuestra cricis de fe y a amor Dios.
Amen.