ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Santos: León Magno;nª Sra. de los Remedios;Andrés Avelino;Victoria; Ninfa;Noé;Aniano.
Lectura de 2º libro de los Macabeos:
En aquellos días,arrestaron a siete hermanos con su madre. El rey los hizo azotar con látigos y nervios para forzarlos a comer carne de cerdo,prohibida por la Ley. Uno de ellos habló en nombre de los demás: <<¿Qué pretendes sacar de nosotros? Estamos dispuestos a morir antes que quebrantar la ley de nuestros padres>>. El segundo,estando para morir,dijo: <<Tú,malvado, nos arrancas la vida presente; pero, cuando hayamos muerto por su ley,el rey del universo nos resucitará para una vida eterna>>. Después se divertían con el tercero. Invitandolo a sacar la lengua,lo hizo enseguida, y alargó las manos con gran valor. Y habló dignamente: <<De Dios las recibí, y por sus leyes las desprecio; espero recobrarlas del mismo Dios>>. El rey y su corte se asombraron del valor conque el joven despreciaba los tormentos. Cuando murió este,torturaron de modo semejante al ccuarto. Y, cuando estaba para morir,dijo: <<Vale la pena morir a manos de los hombres,cuando se espera que Dios mismo nos resucitará. Tú, en cambio, no resucitarás para la vida>>.
Palabra de Dios:
Te alabamos Señor:
Participemos del Salmo respondiendo:
R: Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor.
Guardame, oh Dios,que entí me refugio.
Digo a Yahvé: <<Tú eres mi Señor, mi bien, nada hay fuera de tí >>
Pero ellos dicen a los santos de la tierra: <<¿Magníficos,todo mi gozo en ellos!>>
R: Al despertar me saciaré de tu semblante,Señor.
Sus idolos abundan, tras ellos van corriendo.
Pero no les haré libaciones de sangre,ni mis labios pronunciarán sus nombres.
Yahvé es la parte de mi herencia y de mi copa, tú aseguras mi suerte:
me ha tocado un lote precioso,me encanta mi heredad.
R: Al desspertar me saciaré de tu semblante, Señor.
Bendigo a Yahvé,que me aconseja;aun de noche me instruye la conciencia;
tengo siempre presente a Yahvé, con él a mi derecha no vacilo.
R: Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor.
Por eso se ,me alegra el corazón,sienten regocijo mis entrañas,
todo mi cuerpo descansa tranquilo;pues no me abandonarás al Seol,
no dejarás a tu amigo ver la fosa.
Me enseñarás el camino de la vida,me hartarás de gozo en tu presencia,
de dicha perpetua a tu derecha.
Lectura de 2ª carta a los Tesalonicenses:
Hermanos: Que Jesucristo,nuestro Señor, y Dios, nuestro Padre, que nos ha amado tanto y nos ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza, os consuele internamente y os dé fuerza para toda clase de palabras y de obras buenas. Por lo demás,hermanos, rezad por nosotros,para que la Palabra de Dios siga el avance glorioso que comenzó entre vosotros, y para que nos libre de los hombres perversos y malvados,porque la fe no es de todos. El Señor,que es fiel, os dará fuerzas y os librará del Maligno. Por el Señor,estamos seguros de que ya cumplís y seguiréis cumpliendo todo lo que os hemos enseñado. Que el Señor Dirija vuestro corazón,para que améis a Dios y tengáis la constancia de Cristo.
Palabra de Dios:
Te alabamos Señor.
Aleluya, aleluya, aleluya, aleluya,el Señor es nuestro Dios.
De dios,las recibí, y por sus leyes las desprecio; espero recobrarlas del mismo Dios.
Proclamación del Santo Evangelio según San Lucas:
Gloria ati,Señor.
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos,que niegan la resurrección, y le preguntaron: <<Maestro, Moisés nos dejó escrito: si a uno se le muere su hermano,dejando mujer,pero no hijos,cácese con la viuda y dé descendencia a tu hermano. Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin dejar hijos.
Y el segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete murieron sin dejar hijos.
Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será mujer? porque los siete han estado casados con ella>>.
Jesús les contestó: <<En esta vida, hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos no se casarán. Pues ya no pueden morir, son como ángeles; son hijos de Dios,porque participan de la resurreción. Y, que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la Zarza,cuando llama al Señor <<Dios de Abrahán, Dios de Isaac,Dios de Jacob>>. No es Dios de muertos,sino de vivos;porque para él todos estan vivos>>.
Palabra del Señor:
Gloria ati,Señor Jesús.
Homilía:
Paz y amor hermanas(os) en Jesucristo Señor de la vida.
Dios, no es un Dios, de muertos, sino de vivos.
Hermanas(os), ya muy próximos a terminar el año litúrgico, nos centramos en la meditación de la Palabra del Señor, que cada día nos llama la atención sobre nuestro propio destino final y el encuentro con El definitivo y para la eternidad.
Las tres lecturas correspondientes a esta domínica XXXII del Tiempo ordinario nos llevan a descubrir la misericordia y el amor de Dios por todos y cada uno de nosotros, que bamos en busca del mundo en Cristo.
La,primera lectura del libro de los Macabeos, nos demuestra que para los hombres y mujeres de fe, nada puede ser más importante, que el amor a Dios y a sus enseñanzas, dejarlo todo y despreciarlo todo por encontrar a Dios y vivir a su lado.
Esta, es la enseñanza que esta familia de los Macabeos, nos deja hoy el poner todo por amor a Dios, llegar si a esto Dios nos hace el honor y nos llama a morir por dar testimonio de su inmenso amor y el anuncio de su Reino, a no claudicar y dejarnos amedrentar,por los tormentos y las prevendas o tentaciones que nos brinde este mundo,para abdicar del amor de Dios.
Los, macabeos, como tantos martires que a lo largo de la historia, del cristianismo durante sus dos mil años de existencia, son el verdadero ejemplo que, debemos seguir,como camino al encuentro con Jesús,Él, que fue el primero en entregar su vida por nosotros, nos espera firmes en la fe y dispuestos a si nos lo requieren entregar nuestra vida por anunciar el amor de Dios, no preferir el mundo por salvar la vida, sino despreciar la vida, para ganar a Dios,pero hacerlo con fe, amor y confianza en Dios, de quien recobraremos la vida, como hoy nos lo dice la lectura de los Macabeos, Confianza y esperanza en Dios y en ello nuestra vida eterna.
En, pocas,palabras, los macabeos, nos enseñan como la vida, terrenal es simplemente, temporal y que si se pierde, se recobra una eterna,inmortal, ellos nos invitan a esperar en la resurrección final, para Dios.
El, salmista, nos invita a ponenr siempre en cada momento, desde el despertar hasta el anochecer la confianza y la alabanza a Yahvé, que es el camino,la verdad,la vida y la resurrección.
En la segunda lectura, de los Tesaloinicenses, San Pablo nos invita por medio de esta carta a seguir firmes en la fe, y a permanecer muy constantes en la oración y la contemplación de Dios, que nos librará de todo mal y nos premiará con la vida eterna, todo aquel que es capaz de posponer todo,por seguir a Jesús, no quedará defraudado, pues, si depositamos toda nuestra confianza en Dios, el nos dirigira y acompañara por este camino hasta el encuentro final, si, esto es lo que deberemos recordar y practicar siempre, la oración y la adoración a Dios, poner en él nuestra esperanza y nuestra vida. recordemos la invir¡tación de San Pablo: "Que el Señor dirija vuestro corazón,para que améis a Dios y tengáis la constancia de Cristo.
Y, con San Lucas, Jesús, nos recuerda, que este mundo, no es como el eterno, que aquí,podemos hacer y pensar hacer cosas a nuestro alcance, pero que serán efímeras y caducas, no tendrán futuro, como si lo tiene las cosas de Dios.
Vemos, como los saduceos, le ponen en un apuro al Jesús, al presentarle esa mujer que es viuda y por las leyes de Moisés, se debe casar con su o sus cuñados,para procurar darle de uno de ellos la descendencia a su primer esposo,.
Ellos,le plantean esa parte de la Ley a Jesús, para tentarlo y ver como acusarlo y poder condenarlo; pero Jesús,les aclara con firmeza , que las cosas terrenales, son eso, terrenas, y que lo eterno es lo único que perdurará y a lo que debemos aspirar.
Jesús, les aclara a estos hombres, que en el cielo, después dela resurrección, los seres humanos, no tendremos necesidad de nada, pues seremos como ángeles, que tienen la plenitud del amor de Dios y por ello no carecen de ninguna cosa, son perfectos y plenos, pues al ser ya como los ángeles,siendo ya hijos de Dios porque participamos de la resurrección y esta vida es muy diferente a la terrenal donde se necesita de un tiempo, y un espacio y condición física para podernos desarrollar y vivir, lo contrario es en el cielo, ya no tendremos necesidad de un espacio un cuerpo material,porque ya tendremos la plenitud y no creceremos de nada.
Si, todos resucitaremos, no hay que ponerlo en duda, los unos para la vida eterna, con Dios y los otros quienes por no haber aceptado a Dios como su vida, y su eternidad, deberán pos su propia desición ir a la vida eterna en la condenación, no por castigo de Dios, sino por la misma voluntad humana, al despreciar a Dios.
En conclusión, ya,a las puertas de iniciar el tiempo de adviento, somos cuestionados por la Palabra de Dios, sobre nuestra esperanza final, y aceptar que el mundo, terreno, es caduco,pero que el eterno es para alcanzarlo, y vivir allí eternamente, despues de la muerte.
Porque, Dios, no es Dios de muertos, sino un Dios de vivos, todos tendremos que resucitar, esperemos que sea para la gloria de Dios y la vida eterna en el cielo.
Recordemos las palabras de de Moisés cuando el episodio de la zarza ardiendo,donde nos recuerda que resucitarán los muertos, cuando llama al Señor como: "Dios, de Abrahán,Dios de Isaac;Dios de Jacob". Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para Dios, todos estamos vivos.
"Señor, Tú que me pusiste y conoces mi nombre, ¿me añadirás un día a la lista de los vivos, al igual que Abrahán, Isaac, y Jacob?