ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Lecturas del día: 3ª del salterio.
Ezequiel 12,1-12;Salmo 77; Mateo 18,21-19,1.
Proclamación del Santo Evangelio según San Mateo:
En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: <<Señor,si mi hermano me ofende,¿cuantas veces tengo que perdonar? << ¿Hasta siete veces?>>. Jesús le contesta: <<No te digo hasta siete veces,sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto,el Reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a Justarlas,le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con que pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así.
El empleado, arrojándose a sus pies,le suplicaba diciendo: "Ten paciencia con migo y te lo pagaré todo. El Señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar,perdonándole la deuda. Pero ,al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y agarrándolo,lo estrangulaba diciendo << págame lo que me debes". El compañero,arrojandose a sus pies ,le rogaba,diciendo: "ten paciencia con migo y te lo pagaré". Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros al ver lo ocurrido,quedaron consternados y fueron a contarle a su Señor todo lo sucedido. Entonces el Señor lo llamó y le dijo: "¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste.¡No debías tú también tener compasión de tu compañero,como yo tuve compasión de ti"? Y el Señor,indignado,lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo,si cada cual no perdona de corazón a su hermano".
Cuando acabó Jesús estas palabras,partió de Galilea y vino a la región de Judea,al otro lado del Jordán.
Palabra del Señor:
Gloria a ti señor Jesús.
Homilía:
Hermanos(as) paz y bendiciones en Cristo Jesús.
Ten paciencia con migo y te lo pagaré todo. Si, hoy el Señor nos esta invitando a ser hombres y mujeres de buena fe y capaces de desprendernos de las cosas materiales, pero sobre todo a ser capaces de perdonar.
Hemos, leído el evangelio correspondiente a este jueves XIX del tiempo ordinario, y es un bello mensaje el que encontramos en el:
Analicemos al menos tres puntos y reflexionemos sobre ellos cada ves que podamos:
" Señor,si mi hermano me ofende,¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿hasta siete veces?
Jesús le responde <<No te digo hasta siete veces,sino hasta setenta veces siete"(o sea siempre).
Notemos,lo importante de la pregunta de Pedro a su Maestro Jesús, una pregunta muy importante, y diríamos nosotros muy generosa por parte de Pedro,estaba dispuesto a perdonar pero con un límite,"7 veces", pero, Jesús, es muy claro, y le saca de las dudas diciéndole, hasta setenta veces siete, o en otras palabras, siempre y en cada momento, deberemos perdonar, el perdón debe ser la forma de identidad del verdadero cristiano, pero un perdón otorgado, desde el fondo del alma y sin reservas, no como lo hacemos la mayoría de las veces, o mejor como se dice en la jerga popular,yo perdono pero no olvido, eso no es ningún perdón,pues como nos enseño Jesús nuestro Redentor y hermano, el perdón debe ser cosa de entrega y amor, solo puede perdonar quien de verdad tiene amor a Dios, y ese amor, se manifiesta en las obras, por ende, siempre deberemos estar dispuestos a perdonar y a disculpar a nuestros hermanos.
Al empezar a ajustar las cuentas le presentaron a uno que le debía diez mil talentos.....
Si, hablamos de talentos,deberemos de notar que esta moneda era la mas fuerte y que diez mil talentos, realmente era una fortuna enorme,inmensa e impagable, quizá así trabajara este hombre toda su vida, le serría casi imposible reunir la deuda.
Y, es aquí donde está el gran calado del inmenso amor de Dios, por nosotros, si este amo,se compadeció de aquel que le pidió tiempo para pagarle la deuda, y su amo lejos de incomodarse se la perdonó toda,esto nos demuestra el inmenso amor de Dios por nosotros,pues este señor, lo podemos mirar como a nuestro Padre Dios, que nos perdona todo sin miramientos,sólo espera que nosotros se lo pidamos, y así no seamos merecedores de su perdón él nos lo otorgará.
En este empleado,notemos algo que se puede pasar por alto pero tiene su relevancia,y es que él, no pide ni siquiera que le perdone su amo la deuda,no, su orgullo le lleva a simplemente pedirle tiempo a su señor, para él reunir la cuantía que adeudaba,pero él sabía muy bien que quizá nunca lo lograría, pues era tanto que no tendría como pagarla,pero es orgulloso, y no se doblega a pedir ayuda o rebaja de la deuda, sino que pide,si, paciencia y tiempo para pagarla.
Lo típico de mas de uno de nosotros, que no somos capaces de reconocernos necesitados de Dios y de nuestros hermanos, y nos creemos competentes para todo.
Sin, embargo, el señor, con la simple solicitud de "ten paciencia con migo y te lo pagaré todo", no solo siente pesar y compasión por su siervo, sino gran amor y le perdona toda esa inmensa deuda sin este merecerlo, y mejor aún sin que este se lo haya pedido,pero si podríamos decir, que lo único que esperaría este amo, es que su empleado fuera compasivo y misericordioso con los demás.
"Pero,al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios, y agarrándolo lo estrangulaba,diciendo,"pagame lo que me debes....."
Es la cara de la moneda,en el caso primero, el Rey le perdona la deuda a su empleado,es misericordioso con él, y en este caso, es todo lo contrario, hay violencia, enfado, y mala voluntad,no sólo maltrata a su compañero, sino que lo hace meter a la cárcel;miremos lo injusto de nuestros comportamientos y actitudes humanas, nos encanta recibir perdón y ayuda, pero nos desagrada hacerlo nosotros con los hermanos, y este es el caso de el empleado malo, que ni agradeció a su amo semejante regalo, y menos se compadece de su compañero que simplemente, le debía cien denarios, cantidad muy inferior y a la que él debía, algo que su compañero si podría pagarle, pero en ese momento necesitaba tiempo y paciencia, y es esto lo que su compañero no tiene,paciencia, ni caridad, ni lastima,podríamos decir, que este empleado salió de la presencia de su amo y ni se había dado cuenta del inmenso regalo que le había hecho,furioso,descarga su furia contra su compañero,y no lo escucha, lo hace meter preso y se queda tranquilo viendo el sufrimiento del hermano.
Mala, manera de agradecer la misericcordia que su rey había hecho con él, y esto es lo que no deberemos nosotros imitar, siempre es nuestro deber estar dispuestos a perdonar, para esperar ser perdonados, a amar, para poder ser amados, a darnos a fondo, para esperar la recompensa solo de nuestro Padre Dios.
Entonces, el Señor lo llamó y le dijo: "¡Siervo malvado! toda aquella deuda te la perdone porque me lo pediste. ¿No debías tu también tener compasión de tu compañero,como yo tuve compasión de ti?
Si, este es el resultado de nuestras acciones y actitudes vividas cada día,Dios nos reclamará nuestro comportamiento en la sociedad, en la comunidad, en el hogar,¿somos solidarios, ayudamos a quienes nos lo piden, damos sin medida? o ¿ Es todo lo contrario?
Si, el amo le reclama sa su empleado la falta de solidaridad con su compañero, con más razón nos reclamará a nosotros nuestra falta de solidaridad, amor justicia, perdon y vida.
Pues, si nosotros no ayudamos, no perdonamos a nuestros hermanos, si no somos justos, bondadosos,misericordiosos y justos con ellos seremos derrotados al fin y al cabo-
Luchemos, por una vida, más justa y llena de amor, que Dios nos pueda enseñar cada día.
Señor,nos incitas a ser imitadores del Padre,a no mostrarnos indignos de él con nuestras tacañerías en los gestos de perdón. Haznos
apreciar su infinita misericordia.