ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Santos: S. Ignacio de Antioquía,Etelberto y Etelredo;Bto. Contardo Ferrini.
4ª del Salterio.
Proclamación del Santo Evangelio según San Lucas:
Gloria ati, Señor.
En aquel tiempo,dijo el Señor: <<¡Ay de vosotros, que edificáis mausoleos a los profetas, después que vuestros padres los mataron! Así sois testigos de lo que hicieron vuestros padres, y lo aprobáis; porque ellos los mataron, y vosotroos les edificáis sepúlcros. Por algo dijo la sabiduría de Dios: "Les enviaré profetas y apóstoles; a algunos los perseguirán y matarán"; y así, a esta generación se le pedirá cuenta de la sangre de los profetas derramada desde la creación del mundo; desde la sangtre de Abel hasta la de Zacarías, que pereció entre el altar y el santuario. Si , os lo repito: se le pedirá cuenta a esta generación. ¡Ay de vosotros,maestroos de la Ley, que os habéis quedado con la llave del saber;vosotros, que no habéis entrado y habéis cerrado el paso a los que intentaban entrar!>>. Al salir de allí, los escribas y fariseos empezaron a acosarlo y a tirarle de la lengua con muchas preguntas capciosas, para cogerlo con sus propias palabras.
Palabra del Señor:
Gloria ati, Señor Jesús.
HAomilía:
Acoso y derribo: Paz y bien hermanos en Cristo Jesús, de nuevo alimentandonos con la Palabra del Señor y procurando dejar que ella obre en nuestros corazones y alma.
"A la luz del Evangelio de hoy,continuación del plagado de denuncias de ayer a los escribas y fariseos,podemos hacer un análisis de los brotes , e incluso resoplidos,de autodefensa que emergen de nuestra alma, cuando alguien pone al descubierto algo de lo muccho torcido que campea a sus anchas en nuestro interior. El ¡ay de vosotros! de ayer cobra más fuerza aún en el pasaje de hoy. Ya no se trata de ejercer una presión intolerable sobre los demás. A estas alturas, Jesús pone sobr
e el tapete el recorrido normal de toda perversidad: perseguir y, si es necesario,eliminar a los profetas enviados por Dios. En realidad, Jesús no les ha dicho nada extraordinario, pues bien saben ellos estas cosas. La reacción de estos hombres consite en aunar fuerzas para acosarle. Empieza la operación de acoso y derribo, que bien sabemos cómo terminó.
Una pregunta: ¿ Por qqué tenemos tanto miedo a la Luz?
Líbranos,Señor, de la lengua murmuradora,la que se pasea despectivamente sobre tus amigos,los que tú envías para nuestra conversión".