ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Santos: Sabino; Honorio; Liberio; Rainero.
Oficio del día.
Proclamación del Santo Evangelio según San Lucas:
En aquel tiempo, había una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo día y noche,sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento,daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén. Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba.
Palabra del Señor:
Gloria ati,Señor Jesús.
Homilía:
Paz y bien hermanas(os) en Cristo Jesús, seguimos en el tiempo de la Navidad y las lectuiras de hoy nos dejan el mensaje de fe amor y esperanza en Dios, de confiar en Él y depositar nuestra vida en sus manos.
Nos encontramos con la figura de una gran profetiza, Ana, mujer que desde muy temprana edad se dedicó al Señor y a su Santo servicio en el templo y siempre cumplía con su entrega al Señor.
Ella, como Siemón fueron testigos de la presentasíón de Jesús en eñl templo y lo alabaron y adoraron dando testimonio de que él, ese niño era el verdadero Hijo de Dios el Mesías el redentor.
¿Cuantos de nosotros podremos dar testimonio de Jesucristo y su infinito amor?.
En honor de su Nombre...
Una mujer decide dedicarse por completo al servicio de Dios desde la muerte de su esposo. La conocemos como ya lo enuncié con el nombre de Ana. Y, Lucas nos señala que es profetisa. Ha asistido a la esena de Simeón, quién proclama el mesianismo de un niño a quien sus padres acababan de presentar en el Templo: Jesús. También ella, impulsada por el Espíritu Santo, reconoce en Jesús al Salvador de Israel. Llena de emoción, eleva su corazón hacia el Dios de sus padres, suyo también,alabándole y bendiciendo su nombre porque no ha arrinconado sus promesas en el saco del olvido. Exulta porque Dios sigue acordándose de su pueblo. Por supuesto que este no ha hecho mérito para ello, en abasolúto. Más sucede que Dios es Dios, no puede volverse a tras en sus promesas, pues esta en juego el honor de su nombre. Ana sabía esto, mas ahora pasa del saber al ver; ahora si puede testificar que es verdad, que Dios cumple sus palabras.
"Señor, concédenos el don de la exultación del corazón por las maravillas que, por medio de tu Hijo, el Enmanuel,haces en nuestra vida"