ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Lecturas del día:
1ª Juan 1,1-4:Salmo 96; Juan 20,7-8.
Proclamación del Santo Evangelio según San Juan:
El primer día de la semana, María Magdalena echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quién tanto quería Jesús, y les dijo: <<Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto>>. Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos,pero el otro discípulo corría mas que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro;y, asomándose,vio las vendas por en el suelo;pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro:vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas,sino enrrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.
Palabra del Señor:
Gloria a ti, Señor Jesús.
Hermanos (as), hoy celebramos los católicos la fiesta de San Juan Evangelista, esta fiesta inserta practica mente en el corazón de la octava de navidad, es un homenaje a este gran discípulo amado de Jesús, en muchas partes del mundo católico, esta festividad es de gran aceptación y compromiso cristiano, es el momento de recordar la fe de estos discípulos en especial la de San Juan, pariente de Jesús, quien se hizo cargo de su Santísima Madre, y la acompañó y cuido como su madre, siguiendo la petición que su maestro le hiciera en la cruz antes de morir.
Fiesta, que enmarca la vida del verdadero cristiano y lo interroga sobre su fe,miremos a Jesús a quien estamos recordando como el "Niño recién nacido", que cautiva al mundo entero, que siendo Hijo del Altísimo y Rey de reyes, sin menos preciar su categoría, toma la condición de hombre y naciendo en la mas absoluta pobreza, como lo hemos contemplado durante estas festividades de navidad, se integra en la sociedad, creciendo, en edad, y sabiduría, y como hombre compartía nuestras devilidades y alegrías,las penas, menos el pecado,para así asegurarnos la nueva vida; así, en medio de este gran tiempo de gracia, la fiesta de San Juan, nos lleva a recordar de igual forma, que todos los seres humanos, estamos llamados a contemplar a Jesús recién nacido,y de igual manera, al Jesús crucificado y resucitado que nos dio la nueva vida, seguido por su discípulo amado,que fiel a el encargo recibidode su Maestro desde la cruz, cumplió fielmente sus cometido y con su vida, ejemplo, predicación y testimonio, nos enseña que el seguimiento de Jesucristo es posible, aunque tenga el camino algunas espinas que deberemos sortearlas para alcanzar la salvación, que esta fiesta de San Juan Evangelista, nos introduzca más en la contemplación y meditación de el tiempo que vivimos y que esta navidad, nos deje huellas en nuestro corazón y alma,pero huellas de amor y seguimiento de Jesucristo, aceptándolo y dejándonos guiar por Él, dejarnos salvar por su inmenso amor.
"El Amor en la sencillez de un niño"
"Juan es el discípulo amado,quien mejor entendió y expresó la experiencia del encuentro con Jesús. La celebración de su fiesta en el corazón mismo de la Navidad es adecuada. Hemos conocido el Amor en la sencillez de un niño- Hemos experimentado el inmenso amor de Dios, hemos sentido en nuestras vidas su generosa entrega. Hoy es un día para albar y bendecir ese amor;para alegrarnos por haber irrumpido en nuestra vida. Un día para la alegría,para degustar los dones de su nacimiento: la luz,la paz,la alegría. días de júbilo que se manifiestan de múltiples formas. Juan cantó el amor de Dios y nosotros debemos seguir entonando himnos agradeciendo su infinita bondad para con nosotros.