ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Santos: Andrés Corsini;Juana de Valoís.
4ª del salterio.
Proclamación del Santo Evangelio según san Marcos:
Gloria ati,Señor.
En aquel tiempo, Jesús atravesó de nuevo en barca a la otra orilla,se le runió mucha gente a su alrededor, y se quedó junto al lago. Se acercó un jefe de la sinagoga,que se llamaba Jairo, y, al verlo,se echó a sus pies,rogándole con incistencia: <<Mi niña está en las últimas;ven, pon las manos sobre ella,para que se cure y viva>>. Jesús se fue con él,acompañado de mucha gente que lo apretujaba. Había una mujer que padecía flujos de sangre desde hacía doce años. Muchos médicos la habían sometido a toda clase de tratamientos, y se había gastado en esto toda su fortuna; pero,en vez de curar,se había puesto peor. Oyó hablar de Jesús y, acercándose por detrás,entre la gente ,le tocó el manto,pensando que con solo tocarle el vestido curaría. Inmediatamente se secó la fuente de sus hemorragias, notó que su cuerpo estaba curado. Jesús, notando que había salido fuerza de él, se volvió enseguida,en medio de la gente, preguntando: <<¿Quién me ha tocado el manto?>>. Los discípulos le contestaron: <<Ves como te apretuja la gente y preguntas: "¿Quién me ha tocado?">> Él seguía mirando alrededor, para ver quién había sido. La mujer se acercó asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado,se le echó a los pies y le confesó todo.
Él le dijo: <<Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y con salud>>. Todavía estaba hablando, cuando llegaron de la casa del jefe de la sinagoga para decirle: << Tu hija se ha muerto. ¿Para qué molestar más al maestro?>>. Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga: <<No temas; basta que tengas fe>>. No permitió que lo acompañara nadie,más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Llegaron a casa del jefe de la sinagoga y encontró el alboroto de los que lloraban y se lamentaban a gritos. Entró y les dijo: << Qué estrépito y qué lloros son estos? La niña no está muerta, está dormida>>. Se reían de él. Pero él los echó afuera a todos y, con el padre y la madre de la niña y sus acompañantes, entró donde estaba la niña,la cogió de la mano y le dijo: <<Talitha qumi>> (que significa: <<Con tigo hablo, niña,levántate>>). La niña se puso en pie inmediatamente y echo a andar ;tenía doce años. Y se quedaron viendo visiones. Les insistió en que nadie se enterase; y les dijo que dieran de comer a la niña.
Palabra del Señor:
Gloria ati,Señor Jesús.
Homilía:
"Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y con salud".
Paz y bendiciones en Cristo Jesús. Hermanas(os), en este día la Palabra del Señor según S. Marcos nos presenta dos milagros realizados por Jesús a petición de los beneficiarios, pero son dos milagros que ambos tienen algo que imitarles y algo de lo que debemos abstenernos y no hacerlo.
Vemos, a Jesús que esta rodeado de mucha gente que los escucha y apretuja para poder estar a su alrededor, y es allí donde sucede el primer milagro, una mujer que hacía doce añor sufría de flujo de sangre, es impulsada para que tocara el manto de Jesús, esta mujer, que habiendo malbaratodo su riquezas en medicos seguía peor, al saber que Jesús pasaba sale a su encuentro y segura con la fe puesta en él que la podría curar.
Miremos de sta mujer, qué debemos imitar: la fe, la seguridad y la confianza en Jesús, estaba muy segura de que él le podría devolver la salud y esto la llevó a tocarle el manto, esto si es digno de imitar, pero debemos evitar lo siguiente: El pensar en la curación en el milagro como algo magico,el vivir en el anonimato, el no querer dejarse ver y tratar por Jesús, esto no es digno de imitar, pues Jesús no es un mago y sus milagros no es arte de magia, el cristiano verdadero el que cree en Jesús tiene que dar la cara a su Señor, ponerle como decimos popularmente "pecho al hecho", la vida comunitaria es el camino mas espedicto para llegar al corazón de Dios.
El, cristiano no puede permanecer en el anonimato sino salir a la luz, que todo lo que le pida a Dios sea visto por la comunidad y no pensar que los milagros de Jesús son algo magico, pues no lo es.
Esta mujer, al tocar el manto de Jesús queda curada, y Jesús al notar que había salido de su cuerpo una energia sanadora pregunta y mira quien lo había tocado,para así sacar del anonimato a esta persona, y es cuando la mujer deside contarle a Jesús lo sucedido, y Jesús la perdona, la cura y la despide con un sentido de amor muy grande, la invita a seguir su camino con ánimo y fe, por eso le dice "Hija, tu fe te ha curado".Vete en paz y con salud", Jesús la hace reconocer de la gente, para que su milagro y su predicación sea pública y salga del anonimato.
En la curación de la Hija del Jefe de la sinagoga podemos igualmente que en el caso de la mujer con flujo, rescatar la fe, la seguiridad, la confianza en Jesús, esa seguridad, de que él le daría la salud y la vida a su hija, no se puso a pensar que era el jefe de la sinagoga y que no podía tratar así con un judío, pasa por alto este detalle y ve en Jesús al Salvador y al médico que curaría a su hija,ese deseo enorme de que Jesús entre en su casa, en su vida, se abre a su misericordia y no piensa en que entraría en impureza, pues estaba seguro de la pureza y del amor de Dios confió en todo en Dios y alcanzo su cometido.
Esta, fe, esa confianza, ese deseo de abrirle las puertas de su hogar a Jesús, es lo que le lleva a conseguir la sanación de su hija.
Notemos, que aún sus amigos van a decirle que su hijua había muerto y sin embargo confía en la Palabra del Señor, y no le dio credito a la información de la muerte de su hija, sino que estaba muy seguro de su fe, y más Jesús mismo lo anima, a que tenga fe, que confíe en Dios y optendrá de él lo que pide.
Esto si que lo debemos imitar, la confianza en Jesús, su deseo de recibirlo en su casa, de estar con él, su confianza incluso contra todo,estar seguro de que, quien confía en Jesús todo lo puede.
Pero, no debemos imitar, esa forma de decirle a Jesús que debería y como debería hacer la sanación, no podemos ponerle obstáculos al amor de Dios, ni decirle que y como debe cuerarnos o remediar nuestros dolores o dificultades,recordemos que el Jefe de la sinagoga le dice, que baya y le imponga las manos a la niña para que se cure,o sea le dice que debería hacer, y esto no lo deberemos hacer ni imitar, nunca ponerle condiciones a Jesús para que obre en nosotros sino dejarle que obre según su santa voluntad, pues bien sabe él lo que necesitamos.
Y, como resultado de esta fe, encontramos que su hija, recobra de manos de Jesús la vida, y es presentada a su familia, para que le den de comer, Jesús se apiada de todos y entra en el alma y corazón y en la casa de quien lo desee y lo deje entrar y obrar, Jesús demuestra que él es el señor de la vida y de la muerte, y que para quien crea en él todo lo que le pidan a Dios lo conseguirá si es para su bien y su salvación.
Concluyendo:
Dos personajes del Evangelio de hoy,nos habren el camino al encuentro con Jesús, la hemorroiza y el Jefe de la sinagoga, ellos y su fe y confianza en Jesús nos invitan a seguir a Jesús, confiar en él y lograr lo que le pedimos.
No podemos, permanecer en el anonimato y o pedirle a Dios haga las cosas como por arte de magia, la fe es diferente, se confía y se obtiene lo esperado y pedido.
Y, no podemos decirle a Dios como y cuando o de que forma deberia hacernos los milagros y los regalos que Dios quiera, deberemos dejarle la plena libertad para que él actúe en nosotros.
Jesús, nos da a cada uno lo que merecemos, según nuestra propia fe y confianza.
Señor, Jesús, creo en ti, pero dame las fuerzas necesarias para hacerlo siempre, Señor enseñanos a dejarte actuar libre y espontaneamente,sin que yo te indique como; dejar que Tú actúes sobre nosotros y a su devido tiempo, hora y forma, amen.