Lecturas del día: 1ª del Salterio:
Hechos 14,19-28;Salmo 144;Juan 14,27-31ª.
Proclamación del Santo evangelio según San Juan:
Gloria a ti,Señor:
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: <<La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: "Me voy y vuelvo a vuestro lado". Si me amarais, os alegraríais de que me vaya al Padre,porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora,antes de que suceda,para que cuando suceda, sigáis creyendo. Ya no hablaré mucho con vosotros, pues se acerca el Príncipe del mundo;no es que él tenga poder sobre mí,pero es necesario que el mundo comprenda que yo amo al Padre, y que lo que el Padre me manda yo lo hago>>.
Palabra del Señor:
Gloria a ti,Señor Jesús.
Homilía:
Paz y bien hermanas(os) lectores:
Encontramos hoy un bello pasaje del Evangelio donde el Señor, nos muestra su deseo de paz y amor para cada uno de nosotros, Jesús que ya listo a entregarse a la muerte por la salvación del mundo,les pone a sus apóstoles,mejor les anima a no desfallecer en la lucha por un mundo más nuevo y mejor,pero realizado desde la Paz,pero una Paz no cualquiera,sino la que da el mismo Señor: una paz que consiste solo en sentirse libre de toda atadura de pecado y dispuestos a abrir el corazón a los demás recordando que en ellos en los mas sufridos y menos valorados del mundo,es donde más se refleja el rostro de Dios.
Les, invita, a no tener miedo, a no ser cobardes, que su corazón no se sienta abatido ni triste, sino que tenga la fortaleza del amor,que llega de Dios,si Jesús ya sabía que ellos, se dispersarían y se sentirían solos y muy cobardes sin su compañía, y al desaparecer de este mundo, y es allí como los anima a que no sean cobardes, sino valientes, confiados en que Jesús,siempre estará con ellos.
Jesús, termina de instruir a sus discípulos recordándoles que ya llega su hora, y que es tiempo del principe de el mundo (el diablo)pero, que no es que él tenga poder sobre Jesús, sino que es necesario que el Hijo del hombre cumpla la voluntad del Padre, y asi Jesús demuestra el amor tan incondicional al Padre, que obedece todo lo que él le pida., hace todas sus ordenes y las cumple con libertad,paz y amor, con felicidad.
¡Es de fiar!:
Centremonos en los dos últimos versículos de texto evangelico de hoy: Dice Jesús: El príncipe de este mundo no tiene poder sobre mi.Anteriormente había hecho saber que nadie tiene poder alguno para arrebatarle la vida,sino que Él la ofreció voluntariamente por sus ovejas(Juan 10,14.18). El pasaje que tenemos hoy en nuestras manos completa el broche de oro la razón de la entrega del Hijo de Dios: <<Para que sepa el mundo que amo al Padre>>. para que todos tengamos claro que el amor de Dios significa preponderantemente tener la suficiente confianza en Él como para dejarle que disponga de nuestra vida. Jesús hace visible,manifiesta su amor al Padre,de la única forma que no deja la menor duda: con su boca y con su corazón. Esto es lo que quiere que sepa el mundo,que lo sepamos todos,de forma que no haya divergencia entre nuestro decir y nuestro hacer. Amar con la boca y con el corazón a Dios es en sí un grito que atraviesa ql mundo de parte a parte,grito que dice: ¡Dios es de fiar!.
Señor, Dios nuestro,darme libertad de Espíritu y altura de miras para apostar por ti,para fiarme del Evangelio de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo.