ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Lecturas del día: 2ª del salterio.
Hechos 5,17-26;Salmo 33;Juan 3,16-21
Proclamación del Santo Evangelio según San Juan:
Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él,sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó a su Hijo al mundo para juzgar al mundo,sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado;el que no creé ya esta juzgado,por que no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz,porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamennte detesta la luz y no se acerca a la luz,para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz,para que se vea que sus obras están hechas según Dios.
Palabra del Señor:
Gloria a ti,Señor Jesús.
Homilía:
Paz y bien, hermanos(as) lectores, hoy nos deleitamos con la Palabra de Dios, que según San Juan, no es más que la manifestación del máximo amor de Dios por todos y cada uno de nosotros.
¡Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su propio Hijo,para rescatarlo del pecado y salvarlo!,es lo que nos debe llenar de inmensa alegría,que siendo nosotros tan pecadores, Dios quiso sin merecerlo nosotros, sino por su inmensa misericordia y amor, salvarnos de la esclavitud del pecado.
Dios, no quiere la muerte del pecador, sino su conversión y que viva y sea muy feliz en este mundo y después seamos plenos en el cielo.
Jesús, no fue enviado por su Padre Dios al mundo para condenarlo, sino para rescatarlo del pecado y de la muerte, Dios, no, nos llegará como un Juez inmisericorde, sino que Jesús es el Juez de la Divina misericordia, Él no vino para juzgarnos, sino que nosotros somos los que afirmamos y decidimos ese juicio, al hacer el bien y aceptar a Dios en nuestra vida, y cumplir sus mandatos, hemos logrado la mejor parte del juicio y encontrado la salvación. Pero, si lo rechazamos y seguimos pecando sin arrepentirnos, no le abrimos el alma y el corazón a Dios, Él, por su inmenso amor, nos respetará nuestra decisión,en tonces, solo nos queda LIBREMENTE, aceptar o rechazar a Dios, y esto, es o la VIDA, O LA MUERTE,en nuestras manos está, Dios nos amó y se entregó por ti y por mi...¿Será que perdemos ese inmenso amor y esa bella oportunidad de vida y libertad?
El rechazar a Jesús, el no creer en él, es ya el juicio propio, entonces no es Dios quien nos condenará, quien nos juzgará sino,todo lo contrario, somos nosotros que alejándonos de Dios pecamos y si no retornamos a Él y le suplicamos su ayuda, y nos convertimos, pues entonces esa condena si será efectiva, el juicio será real,pero no por que Dios lo deseara, sino que por nuestras obras encontramos vida o muerte.
Somos, de Dios, y la meta final es retornar a él, pero no obligados, sino libres y por nuestra propia voluntad.
Culmina, el Evangelio hoy, diciendonos, que todo el que obra mal, detesta la luz, y huye de ella para no ser descubierto y es esa la sentencia que no la dicta el Juez Supremo, sino que son o somos cada uno de nosotros los que si obramos el mal, nos alejamos de Dios,pero si hacemos el Bien, salimos a la luz, para que vean nuestras obras buenas, y entonces recibiremos la recompensa prometida por Dios a todos los que crean en él "La vida eterna en el cielo!
Dios, nos amo tanto, que nos entregó a su Hijo,para darnos vida, y Él tuvo que ser rechazado por todos, se r traicionado por uno de sus amigos,por los sumos sacerdotes, por las autoridades civiles y por último por todo el pueblo, que vieron en Barrabás, a un elemento mejor y menos peligroso que Jesús, así, todos lo rechazamos y lo condenamos, ninguno en Israel quedó fuera de esa condena y ese rechazo a Dios.
Pero, a pesar de tantos rechazos, y traiciones, un grupito se mantuvo fiel a Dios, creyó en Jesús, y aunque con miedo, lograron dejar sus temores, y permanecieron fieles al Señor, y esto lo podemos ver con san Pablo, que arrepentido de su vida anterior, ahora se llena de sentimiento y amor y suplica a Dios quien lo rescata, a pesar de no haber sido un buen compañero,pero que ahora si descubre en Cristo la vida, y la salvación, se apega a Él,y nos invita ha acer lo propio entregarnos a Dios para tener vida y en abundancia.
Concluyamos como San Pablo: <<Me amó y se entregó así mismo por mí>>(Gálatas 2,20). Este hombre,pecador, donde los haya, sintió tan entrañablemente suyo este abrazo de Dios al mundo,que no tuvo miedo de aceptar su luz.
Recordemos, a el "LADRÓN ARREPENTIDO", QUE YA EN EL FINAL DE SU VIDA, EN MEDIO DEL MARTIRIO Y CON SU COMPAÑERO DE FECHORÍAS, CRITICANDO A jESÚS, TENIENDO ELLOS DOS LA MISMA OPORTUNIDAD, DE VER LA LUZ, SOLO UNO,LA VIÓ Y LA ACEPTO,"SEÑOR ACUERDATE DE MI, CUANDO LLEGUES A TU REINO" "En verdad, en verdad os digo, que hoy estarás con migo en el Paraiso",(Lucas 23,40-43) si, fue de inmediato, no después, al tiempo, sino de inmediato, el amor de Dios fue tan grande, que no recordo el mal camino de este hombre y compañero de martirio, sino que vió, EN É al hijo amado, y lo abrazó, dándole el perdón de inmediato, a unque no era merecedor de él, fue redimido de inmediato, por haber descubierto en Jesús, la Luz y si unió a ella.
Es, tiempo, nuestro momento, de aceptar la luz, y despreciar las tinieblas del pecado,acerquémonos al Sol de la vida, Jesús, y que su Luz ilumine nuestras obras y vida. AMEN.
Señor: Me amaste y te entregaste por mí. Nadie me había hecho sentirme tan importante.
Gracias,Señor, mi Dios, mi Salvador.