ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Santos: Felix de Valois;Bta. Angeles de S. José. 1ª del Salterio.
Proclamación del Santo Evangelio según San Lucas:
Gloria ati,Señor.
En aquel tiempo,dijo Jesús una parábola;el motivo era que estaba cerca de Jerusalén,y se pensaba que el reino de Dios iba a despuntar de un momento a otro. Dijo,pues: <<Un hombre noble se marchó a un país lejano para conseguir el título de rey, y volver después. Llamó a diez empleados suyos y les repartió diez onzas de oro,diciendoles: "Negociad mientras vuelvo". Sus conciudadanos, que lo aborrecían,enviaron tras él una embajada para informar: "No queremos que él sea nuestro rey". Cuando volvió con el título real,mandó llamar a los empleados a quienes había dado el dinero,para enterarse de lo que había ganado cada uno. El primero se presentó y dijo: "Señor, tu onza ha producido diez". Él le contestó. "Muy bien,eres un empleado cumplidor;como has sido fiel en una minucia,tendrás autoridad sobre diez ciudades". El segundo llegó y dijo: "Tu onza,Señor, ha pruducido cinco". A ese le dijo también: "Pues toma tú el mando de cinco ciudades". El otro llegó y dijo: "Señor,aquí está tu onza; la he tenido guardada en el pañuelo;te tenía miedo,porque eres hombre exigente,que reclamas lo que no prestas y siegas lo que no siembras". Él le contestó: "Por tu boca te condeno,empleado holgazán. ¿Con que sabías que soy exigente, que reclamo lo que no presto y siego lo que no siembro? Pues, ¿por qué no puciste mi dinero en el banco? Al volver yo,lo había cobrado con los intereses".
Entonces dijo a los presentes: "Quitadle a este la onza y dásela al que tiene diz". Le replicaron: "Señor, si ya tiene diez onzas". "Os aseguro: 'Al que tiene se le dará,pero al qe no tiene se le quitará hasta lo que tiene'. Y a esos enemigos míos,que no me quirían por rey,traedlos acá y degolladlos en mi presencia">>. Dicho esto,se echó a andar delante de ellos, subiendo hacia Jerusalén.
Palabra del Señor:
Gloria ati,Señor Jesús.
Homilía:
Alabados sean Jesús nuestro Señor y su Santísima Madre la Virgen María.
Nos encontramos frente a un pasaje evangélico muy parecido al que San Mateo nos expone sobre los empleados a quienes su Señor les dio los talentos para que negociaran con ellos, pero cada evangelista nos relata esta parábola según su estilo y carisma.
San Lucas, hoy os relata este episodio de una forma Cristocéntrica, si aquí podemos ver que se habla de un hombre noble, no lo podemos referir a Dios Padre, sino a su Hijo Jesús, que es quien ha dejado su ciudad y ha salido al extrangero para ganarse, (conseguir) el título de Rey.
Si, Jesús, ha venido del cielo y ha morado entre nosotros para hacernos vivir su salvación, para rescatarnos del pecado y restaurar nuestra vida frente a Dios Padre.
Si, analizamos un poco esta parábola, podemos ver, que ese hombre noble,al marcharse confió parte de su fortuna a unos empleados, los cuales deberían negocir con ella y procurar conseguir ganancia, o almenos ponersen a trabajar en ello y no guardarla sin que produjera nada.
Este, hombre, le da a cada uno según sus capacidades y se marcha, repito "confió en ellos"; lo que debían hacer estos empleados era trabajar de inmediato para que al regresar su amo, ellos le pudieran dar lo que le pertenecía y con sus ganancias o no,pero lo importante era actuar, trabajar, buscar no quedarsen en la quietud.
Nos narra el evangelista, que dos fueron muy laboriosos y lograron según sus posibilidades incrementar el capital de su amo, y por ello fueron premiados y se les dio un cargo mejor, pero el otro como ciervo inútil,peresoso y poco creativo, no fue capás de hacer nada por los interesces de su amo y ni por los suyos, se quedó con el dinero y lo guardo sin actividad, y como tal fue tratado, como alguien no digno de confianza.
Bien, pues de la misma forma, que este hombre trató a sus empleados y estos respondieron, nosotros podemos reflexionar y considerarnos que somos esos empleados buenos o menos buenos a los que Dios Padre nos ha puesto en este mundo para que produzcamos frutos y Jesús como el Hijo de Dios vino desde el cielo para entregarnos parte de los tesoros de Dios para que los administremos.
Pensemos: ¿Cuantos dones me ha dado Jesús para que yo los administre en favor de la comunidad y para gloria de Dios Padre y así lograr un puesto en el cielo?.
Es el momento,de reflexionar y darme cuenta si estoy administrando bien esas capacidades que he recibido de Dios, y si en este mismo momento Jesús llegara con ese título de Rey de Reyes, que con su muerte y resurrección consiguió, podre entregarle buenos resultados de los talentos, de las onzas de oro, que hemos recibido,para administrar.
Si, es esto lo que hoy, deberiamos meditar, si estoy aprovechando los dones y carismas que he recibido de Dios y los pongo al servicio de los demás hermanos, o si los he escondido y no los dejo para que produzcan ganancias;si es así puedo estar seguro, que me pasará como le pasó al empleado holgazán que por desidia y pereza, por falta de iniciativa perdió la oportunidad de formar parte del gobierno de ese hombre noble, ¿será, que yo estoy obrando como ese empleado?.
Demonos, cuenta, que aquí en la tierra somos simplemente operarios temporales, que tenemos la oportunidad de laborar en la viña del Señor, de administrar sus bienes, y que sugún mi forma de adminstrarlos, recibiré el premio o el castigo por mi forma de obrar.
Concluyo:
El hombre, que se marchó al país lejano, para conseguir el título de rey, lo podemos relacionar con Jesús, que dejó su patria celestial y vino a este mundo,para conseguir el título de Rey, y poder gobernarnos, y con su vida, pasión, muerte y ressurrección lo ha conseguido, y ahora reina para que nosotros si hemos logrado laborar con entuciásmo y amor a Dios, si hemos aprovechado las onzas de oro(sus enseñanzas, los dones recibidos de Dios y del Espíritu Santo) entregadas por Jesús al enviarnos a evangelizar; si las hemos puesto a producir, entonces le daremos cuenta de nuestras acciones y recibiremos de acuerdo a lo trabajado y ganado, lo correspondiente al buen trabajador y entraremos a formar parte del Reino de Dios y de su amor.
No, podemos, hacer como ese empleado holgazán, que le dió miedo, pereza, trabajar para hacer producir,lo que se le había encargado; no podemos quedarnos, en la quietud, en la pereza,y desperdisiando los dones y carismas recibidos de Dios, sino que según nuestras capacidades, es nuestra obligación ponernos a laborar con ellos, y hacer que produzcan ganancias poca o mucha, o que si no logra producir pues que al menos, hayamos hecho el intento, y entonces Jesús verá que almenos nuestro intento, nuestra actividad asi no haya dado el fruto esperado, por lo menos, me dió la gracia de hacer algo con los dones recibidos,pues existe de igual forma esta posibilidad, este riesgo que se trabaje y mucho sin exito, pero lo importante es trabajar. Vale mas trabajar sin frutos, que escondernos y no hacer nada.
Miremos, que Jesús, siendo el Hijo de Dios, siendo Dios, no siempre lograba que quienes lo escuchaban cambiaran, como resultado de esa no escucha de su Santa Palabra, fue crucificado y murió en la cruz, aparente perdida de su tiempo y vida, pero al fin logro su cometido y su evangelización cada día salva mas hombres.
Nosotros, tampoco podemos ponernos tristes, si no conseguimos frutos con nuestro esfuerzo hecho con la bendición de Dios, <<Permitdme hacer gala de un viejo refrán aprendido a mi padre:>> "Ellos sembraron, y nosotros cosechamos los frutos;sembremos nosotros que otros cosecharán",si, evangelicemos, pongamos a producir nuestros talentos y si no vemos frutos ahora, si lo hemos hecho con deseos de servir y amar a Dios, otros seguro recibirán lo que hemos trabajado, y entonces ya habra producido fruto nuestro esfuerzo. Asi, Jesús nuestro Señor, no,nos juzgara holgazanes y indignos de ser sus colaboradores, sino que nos recordará y nos llamará a servirle en su Reino
Gracias, Señor, porque nadie podrá arrebatarme lo que tú me has dado, y dame fuerzas y sabiduría para seguirte escuchando, amando y trabajando con tu ayuda, para que tu Reino de amor y vida, se instale con nosotros.
Amen.