ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Santos:
Simeón el Teólogo;Luis Orione.
Proclamación del Santo Evangelio según San Lucas:
Gloria ati,Señor.
En aquel tiempo,la gente se apiñaba al rededor de Jesús. y él se puso a decirles: <<Esta generación es una generación perverversa. Pide un signo,pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive,lo mismo será el Hijo del Hombre para esta genereción. Cuando sean juzgados los hombres de esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que los condenen; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón y aquí hay uno que es más que Salomón.
Cuando sea juzgada esta generación,los hombres de Nínive se alzarán y harán que los condenen;porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás>>.
Palabra del Señor:
Gloria ati,Señor Jesús.
Homilía:
No se les dará ningún signo más que el de Jonás.
Alabados sean Jesús y María: paz y bien hermanas(os) en Jesucristo Señor nuestro, la Palabra del Señor hoy, nos reccuerda ese pasaje donde Jesús les recuerda a sus discípulos y a quienes lo seguían, que no habría mas signos para esa generación, que piden a Jesús signos, más que el de Jonás; y aclara Jesús, que ya han tenido los signos suficientes para creer en Dios y si no lo hacen ya solo les quedará la condenación eterna.
Nos, recuerda que en el juicio final, si no le hemos creido a Jesús y a sus enseñanzas, seremos incluso condenados por los habitantes de Nínive, quienes se convirtieron a Dios por la predicación de Jonas, y muchos de esta generación aunque hemos tenido el mejor signo de vida y salvación no lo hemos aceptado.
Si, en esta época muchos vivimos todavía esperando signos y prodigios, para creer en Jesús y aceptarlo como nuestro redentor, pero Ya, la horta de los signos y de los prodigios se acabó, ya el signo máximo de redención lo tenemos en Jesucristo, muerto y resucitado quien se entregó a la muerte para darnos la salvación.
Si, no escuchamos al Señor, si no nos dejamos redimir por él, si no hacemos de él nuestra vida, todo habrá sido perdido, todos nuestros afanes y luchas, habran terminado en el caos.
En su predicación,y en su sabiduría hallamos el sistema más útil para guiarnos por la vida y convertirnos.
Su hablar, su actuar y su ejemplo, sus señales son las señales y los signos que necesitamos para llevar una existencia honrada, justa y religiosa.
Necesitamos escuchar su santa Palabra, estar muy atentos a su voz y a sus recomendaciones, no podemos saturarnos de imgenes, sonidos y efectos especiales que nos demuestren la vida futura y terna, pues esto ya no se dará.
Lo que de verdad debemos hacer ahora y siempre es: Volver a lo esencial, a lo primario a lo único importante para la salvación a Jesús, a su ejemplo de vida y enseñanzas y, ahí si podremos encontrar las señales, el signo de verdad, vida y redención, solo en Jesucristo, muerto y resucitado podremos encontrar la salvación.
Recordemos lo que nos dicen los Filipenses "Todo lo puedo en aquel que me conforta"(Fip 4,13), es la verdad, no necesitamos, más que escuchar a Jesús y dejarnos conducir por su infinito amor. Es el momento de star atentos a Él que es el único que nos muestra el camino que nos conduce al Padre.
Cuaresma es el tiempo de escuchar al Señor y de convertir nuestro corazón hacia Él,desconectemonos de otras sintonías que inpiden su acción sobre nosotros y nos abocan a abrazar los sonidos y los espegismos del mundo, que chirrían en tantas ocasiones conl la Verdad y la Vida, que es lo único que Dios quiere para nosotros.
Señor: que no me canse de agradecerte tu presencia en mi vida y en la de mis hermanos, que no necesitemos de efectos especiales y artificiales para reconocerte como la Palabra definitiva de Dios.
Recordemos: El hombre no se justifica por cumplir la ley, sino por creer en Cristo Jesús. (Ga 2,16).