ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Lecturas del día:
Romanos 16,3-9.16.22-27,Salmo 144;Lucas 16,9-15.
Proclamación del Santo Evangelio Según San Lucas:
Gloria a ti Señor:
En aquel tiempo,decía Jesús a sus discípulos: <<Ganaos amigos con el dinero injusto,para que; cuando os falte,os reciban en las moradas eternas. El que es de fiar en lo menudo también en lo importante es de fiar; el que no es honrado en lo menudo tampoco en lo importante es honrado. sI NO FUISTÉSID E FIAR EN LO INJUSTO DEL DINERO; ¿QUIÉN OS CONFIARÁ LO QUE VALE DE VERAS? Si no fuistéis de fiar en lo ajeno, ¿lo vuestro, ¿quién os lo dará? Ningún siervo puede servir a dos amos, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero>>. Oyeron esto los fariseos,amigos del dinero, y se burlaban de él. Jesús les dijo: <<Vosotros presumís de observantes delante de la gente,pero Dios os conoce por dentro. La arrogancia con los hombres Dios la detesta>>.
Palabra del Señor:
Gloria a ti, Señor Jesús.
Homilía:
Hay muchos señores.
Es una regla de oro que se repite frecuente menteen el Evangelio: no se puede servir a Dios y al dinero. El cristiano ha de hacerse creible por la radicalidad en el seguimeiento de Jesús. Él mismo la exige. Alternar a Dios con los bienes materiales y poner el corazón solo en ellos, es una manera de ser infieles a nuestra vocación cristiana.
Nos sale sin darnos cuenta, casi sin advertirlo,dejándonos arrastrar por la rutina y cayendo en las trampas que la sociedad nos ha puesto como una religión más a la que rendir culto. Hay muchos señores que nos exigen cada día el sacrificio de nuestros caprichos y libaciones y nos piden que derramemos en sus altares el inciencio del consumo innecesario, de la acumulación egoísta,del confort que nos depara una vida entregada al lujo. Sólo seremos creíbles en medio del mundo en el que hemos sido plantados si,siendo fieles sólo al Señor, todo lo demás lo y lo ponemos al servicio de ese seguimiento. En la Iglesia hace falta una radicalidad que nos exonere de vivir pendientes sólo del dinero y de su dinámica devastadora.
¡No podéis servir a Dios y al dinero!