ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Lecturas del día: Oficio propio:
Hechos 4,1-12;Salmo 117;Juan 21,1-14.
En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tibereades. Y se apareció de esta manera: Estaban Juntos Simón Pedro,Tomás apodado el Mellizo, Natanael el de Caná de Galilea,los Zebedeos y otros discípulos suyos. Simón Pedro les dice: << Me voy a pescar>>.
Ellos contestan: <<Vamos también nosotros con tigo>>. Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla;pero los discípulos no sabían que era Jesús. Jesús les dice: <<Muchachos, ¿tenéis pescado?>> Ellos le contestaron: <<No>>- El les dce: <<Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis>>. La hecharon, y no tenían fuerzas para sacarla,por la multitud de peces. Y aquel discípulo que Jesús tanto quería le dice a Pedro: << Es el Señor>>. Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túica y se hechó al agua.Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no estaban de tierra mas que unos cien metros,remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra, ven unas brazas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice: << Traed de los peces que acabáis de coger>>. Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes; ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús le dice: <<Vamos,almorzad>>. Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos,después de resucitar de entre los muertos.
Palabra del Señor:
Gloria a ti,Señor Jesús.
Hermanos,(as) lectores paz y bien, hoy nos encontramos frente a la realidad de quien es un verdadero discípulo de Jesús. Jesús, se aparece a los discípulos por tercera vez, y en esta oportunidad lo hace a la orilla del lago, donde ellos terminaban su faena: Su forma de aparecerse es muy especial, no lo hace con grandes anuncios, sino en la sencilléz de aquel que desea ser encontrado y quiere amar.
Jesús Sale al encuentro de sus discípulos y los anima; estan faenando y cansados después de ua noche muy fuerte y sin resultados,se proponen descansar y su descanso es animado por el personaje que les pregunta, si tienen ¿pescado?.
En este momento, no logran descubrir quién es el que les pregunta,pero son sorprendidos por la gracia y la misericordia del Señor; que les indica echar las redes a la derecha, y es el momento que Jesús les demuestra su gran amor y poder, logran una pesca milagrosa, y todo ello porque apesar de todo, tuvieron fe y creyeron en Jesús que les indica lo que deben hacer; es en ese momento cuando Juan descubre que es el Señor y se lo dice a Simón Pedro.
Se sienten muy felices y asombrados,y, al salir a tierra son confortados con el almuerzo preparado por Jesús y es allí donde ellos ya ni se atrebieron a preguntarle quién era pues, ya lo habían reconocido,por sus milagros y especialmente por su amor.
Es lo que nos toca y deberemos nosotros hacer, a cada instante, descubrir al Señor Jesús en nuestra propia vida y en los acontecimientos más sencillos de nuestra vida, Jesús siempre sigue actuando en nuestra vida y busca el momento propicio para darnos la fuerza y la capacidad de descubrirlo.
¡Es el Señor!
¡Es el Señor! gritó de júbilo el discípulo amado al reconocerle a lo lejos en la orilla.
Discípulo amado es todo aquel que, en los ojos del corazón (Ef 1,18),reconoce al Señor Jesús no solo cuando lo siente cercano,sino también cuando está en la lejanía.