Overblog Todos los blogs Blogs principales Religión y Creencias
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL

Publicidad

La Palabra de Dios hoy viernes III del T.o. 01.02-2013. Santos:Cecilio;Brígida de Kildare;Bto. Andrés Carlos Ferrari.

 

Lecturas del día:              3ª  del Salterio.

Hebreos  10,32-39;Salmo 36;Marcos 4,26-34.

 

Proclamación del Santo Evangelio según San Marcos:

 

Gloria a ti,Señor:

 

En aquel  tiempo, dijo Jesús  a la gente: <<El  Reino  de Dios  se parece a un hombre  que hecha simiente  en la tierra. Él duerme  de noche  y se levanta de mañana;  la semilla  germina y va creciendo,sin que él sepa como.

La tierra va produciendo  la cosecha  ella sola:primero  los tallos,luego la espiga,después  el grano.  Cuando  el grano esta apunto,se mete la hoz,porque  ha llegado la siega>>.  Dijo también: <<¿Con qué comparar  el Reino de Dios? ¿Qué  parábola usaremos?  Con un grano de mostaza:  al sembrarlo en la tierra  es la semilla más pequeña,pero después  brota,se  hace más alta  que las demás hortalizas  y hecha ramas  tan grandes  que los pájaros  pueden cobijarse  y anidar  en ellas.>>.  Con  muchas parábolas  parecidas  les exponía  la Palabra, acomodándose  a su entender. Todo  se lo exponía  con parábolas,pero a sus discípulos  se lo explicaba todo en privado.

 

Palabra del Señor:

 

Gloria a ti,Señor Jesús.

 

Homilía:

Paz y bien hermanas(os) en Jesucristo, en este primer día del mes de febrero, seguimos  actualizando la Palabra de Dios   según San Marcos, y  nos encontramos a Jesús  exponiendo a sus discípulos y a la gente  el mensaje de la buena nueva y de la conversión.

Jesús compara el Reino de los cielos  con el labrador y la semilla que siembra en su campo,si muchos de nosotros sabemos, que  sembrada la semilla, ya  lo demás llegará por si mismo a su tiempo; lo único de lo que  el sembrador debe preocuparse es por preparar bien el terreno, y hacer de él un lugar bien dispuesto para la siembra.

 

La,Palabra de Dios, nos explica el evangelista, esta regada en el campo, y poco a poco se va obrando el milagro del crecimiento y madurez de esta simiente  hasta dar la buena cosecha, así, es  Dios  que puso en nosotros su inmenso amor,y nos regalo en su Hijo la gracia de la salvación, que Él con su propia vida,palabra y obra nos  otorgo,está  ahí  en el campo esperando que nosotros  la acojamos, pero para ello, deberemos optar por una verdadera disposición espiritual, que nos abra el horizonte a lo infinito,solo podremos ver los frutos de esa simiente, en el momento, que tomemos conciencia del gran amor de Dios, por nosotros, y lo aceptemos como nuestro Salvador,pues su gracia  está ahí presente  esperando la apertura nuestra  para recibirlo.

Pidamos a Dios, que logremos descubrir  la inmensa riqueza de su amor, y practicando su palabra, viviendo de acuerdo a sus  mandamientos,logremos descubrir que aunque estemos dormidos, o despiertos, su gracia, siempre estará allí,ofrecida como el medio de Salvación que  Dios, nos legó.

Si, por eso Jesús compara  el Reino de los cielos con el hombre que echa la simiente en la tierra para que esta cresca y cumpla su cometido,Dios, a entregado todo su amor, a nosotros, aunque no lo descubramos, está  y crece como la simiente,pues su infinito amor y misericordia, solo buscan nuestra salvación, y nunca esta se alejara de nosotros,nos acompañará hasta la muerte.

Imploremos a Dios, que seamos capaces de vivir  en este mundo, y  acer que su Reino se haga  más  actual en nosotros y logremos identificarnos con  el.

 

Es,de notar,el crecimiento de la semilla  sembrada en el campo,la cual  cada día,va cumpliendo su ciclo de vida, hasta llegar a la madurez y producir el fruto y este ser recogido; de igual manera,la palabra de Dios  sembrada en nuestro corazón va creciendo sin que nos demos cuenta, y así no lo notemos, y nos hagamos indiferente a ella, esta siempre producirá su fruto,a su tiempo,pero ese fruto para  ser recogido, necesita un estado de gracia donde  pueda madurar y ser notado por nosotros, y ese estado es  el momento, en que nos abramos al Señor y le dejemos actuar  en nosotros.

La, segunda parábola expuesta hoy en este Evangelio  es muy  concreta:

Una, semilla de mostaza  que siendo la más pequeña de muchas semillas, si se deja  en el huerto, esta crece y llega a ser  muy frondosa y producir su semilla al tiempo que puede prestar sus ramas para que  los pájaros  habiten en ellas.

Si, llega a ser tan grande que muchos pueden acercarse  a ella y ser arropados para disfrutar de su sombra y descansar  bajo su protección,es lo que el verdadero cristiano debe ser, un hombre lleno de Dios  para con los demás, que comparta  la gracia de la Palabra de Dios y la haga  conocer de otros y se pueda vivir  en comunidad y armonía bajo ese amparo de la Palabra de Dios, que  puede llegar a ser tan grande su efecto en quienes la acojamos que nos dará  la fuerza para sobresalir en un mundo que por el pecado del hmbre se ha tornado injusto,pero cobijados a la sombra del Omnipotente,alcanzaremos la salvación.

Esa, debe ser nuestra fe,que  aunque al principio sea muy  mínima, si nos abrimos al amor y a la misericordia de Dios, esta crecerá y será fructífera, al vivir nosotros la vida sacramental, y ser  activos     en la comunidad, dejando que Dios actúen en nosotros, hará que esta semilla crezca y pueda dar  su fruto, pidamos al Señor, que nos de la capacidad de ser hombres  y  mujeres de gran fe, que podamos buscar  llegar al encuentro del Señor,purificando nuestra vida, y haciendo que  cada día, esta  crezca en nosotros.

 

"Un cóctel  explosivo:

 Cuando se ha preparado la tierra no importa si la  semilla sembrada  es insignificante, ya que  es Dios quien  la hace fructificar.   Él trabaja en ella ininterrumpidamente,como afirma  Jesús (Jn 5,17).

Por su parte, el apóstol San Pablo, quién asocia la fe  a la escucha  de la Palabra (Rom 10,17),escribe a los  Tesalonicenses  manifestándoles  su gozo inmenso porque recibieron  su predicación -  el Evangelio - no como palabra humana,por muy sabia  que pudiera ser,sino como Palabra  de lo Alto, de Dios,que, como  tal  es operante (1ª Tes 2,13),trabaja en quien  la acoge hasta dar el fruto apetecido:  el discipulado. Porque  esta es la gloria de Dios, dice Jesús  a los suyos,  <<que deis mucho fruto y seáis mis discípulos>> (Jn 15,8).  Buena tierra  y la Palabra: he aquí el cóctel  explosivo que nos sitúa  cara a cara con Dios"

 

Señor Jesucristo, danos la fortaleza para ser,hombres y mujeres dispuestos a ser, el terreno fértil donde tu Santa Palabra pueda producir  fruto, y fruto en abundancia.

 

 

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post