Santoos: S.Luis Gonzaga; Rmón de Roda;Inocencio de Mérida; Demetria; Rodolfo.
3ª Del salterio.
Proclamación del Santo Evangelio según San Mateo:
Gloria a ti,Señor.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: <<No atesoréis tesoros en la tierra, donde la polilla y la carcoma los roen,donde los ladrones abren boquetes y los roban. Atesorad tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni carcoma que se los coman, ni ladrones que abran boquetes y roben. Porque donde está tu tesoro allí está tu corazón. La lámpara del cuerpo es el ojo.
Si tu ojo está sano, tu cuerpo entero tendrá luz; si tu ojo está enfermo,tu cuerpo entero estará a oscuras.
Y, si la única luz que tienes está a oscura, ¡cuánta sería la oscuridad!>>.
Palabra del Señor:
¿I, todo ese dinero, y poder económico,de qué me servirán si no busco los tesoros de cielo?. en la foto superior, vemos a un humilde hermano nuestro,pide caridad,y es ayudando a estos nuestros hermanos más necesitados,donde podremos hacer la caridad, y comenzar a guardar tesoros para el Cielo,"Por que, donde está tu tesoro,allí está tu corazón", ojalá este en vía de servicio a los necesitados, entonces lograre acumular tesoros en el cielo, no importa si no los tengo aqui, esos no me garantizan la vida eterna.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Homilía:
Paz y bien hermanos(as) en Cristo Jesús: Nos encontramos analizando el Evangelio de San Mateo y hoy los versículos 19-23. del capitulo 6º, en los cuales Jesús nos presenta la importancia de la luz y de una vida pura y llena de amor de Dios donde este sea nuestra luz,para que así no andemos en las tinieblas.
En, los primeros versículos encontramos una exhortación de Jesús a que no seamos apegados a los bienes materiales, pues estos aunque son necesarios para poder sobrevivir dignamente no, son indispensables.
Si, Jesús nos plantea,que, el ser humano, debe beneficiarse de las cosas que tenemos pero si hacer de ellas su centro de vida y su meta final, el poder económico, social,político, etc, son simples medios para poder desarrollar cada uno nuestras habilidades y poner en practica lo que Dios nos ha enseñado.
Pero, no debemos poner en las cosas materiales nuestra meta ni el fin,estos como ya dije, solo son medios para poder nosotros realizarnos incluso podríamos suprimirlos y seríamos más felices, pues el que mucho tiene, mucho se preocupa, y el que nada tiene, de nada tiene que preocuparse-
Recordemos ese buen lema. "El fin no justifica los medios", y es verdad, el dinero nunca se puede tener como un fin, sino como los medios que pueden ayudarnos a conseguir el fin supremo,pero si los sabemos administrar.
Lo, que nosotros nos debe preocupar, es por atesorar los tesoros en el cielo, allí si nos servirán,porque no existen ladrones ni carcoma, ni polilla que los corroan, y los acaben.
Es, a, esto, a lo que hoy nos invita Jesús, a buscar encontrar en este mundo la realización plena aquí, bajo los medios y situaciones que nos tocaron vivir,pero con vía en la plena realización en el cielo, allí es donde debemos acumular los tesoros,pues los terrenos son solo "oropel" que brillan un instante y luego no ve su resplandor.
Las preocupaciones materiales, no deben alejarnos de la vida y esperanza en Dios de vivir una vida acumulando tesoros para el cielo, la vida sacramental,
con la caridad, la limosna, las obras de misericordia, el servicio a la comunidad,en fin preocuparnos por las cosas de Dios que las materiales nos llegan por añadidura.
Recordemos a Isaías "Yo y nadie más>>, gritó en su inconsciencia la poderosa Babilonia, hasta que le llegó el día en el que sus incontables grandezas se hicieron polvo con el polvo de la tierra (Is 47,10) Jesús, entonces nos da pautas evangélicas para a fin de que nuestras metas alcanzadas no nos arrastren al vacío y al aniquila-miento. Su voz suena con gran claridad: "Buscad,amontonáos tesoros que sean inmunes al tiempo,a la polilla y al desgaste,a los saqueos y tragedias.... a todo tipo de deterioro. Buscad lo que permanece para siempre,sed hijos de la Luz. Estos son aquellos que tienen ojos en su corazón venciendo así toda oscuridad. Escuchemos al Salmista: <<¡Sea Dios tu delicia y Él te dará lo que pide tu corazón!>> (Salmo 37,4). Cuando estés abrazado a estas riquezas que te propone Jesús,dirás lo contrario que los hijos de Babilonia, aquellos que desde sus inestables alturas pregonaban ¿Yo ¡yo in nadie más...! Los discípulos del Señor pueden proclamar desde la Roca -Evangelio en la que han asentado su vida: ¡Tú , Dios mío, y nadie más! ¡Estoy con tigo,nada me falta! (Salmo 23,1).
Señor,Dio mío, líbrame de tener dos señores; porque uno moriría con migo, y el otro,que serías tú,lo desconocería.