Lecturas del día: Éx 20,1-17;Sal 18;Mt13,28-23 (o bien Si 44,1.10-15;Sal 131;Mt 13,16-17)
Santos: S. Joaquín y Sta Ana;Angélica;Olimpio; Valente;Bto Tito.
Proclamación del Santo Evangelio según San Mateo:
En aquel tiempo,dijo Jesús a sus discípulos: <<Vosotros oid lo que significa la parábola del sembrador:
Si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el malignoy roba lo sembrado en su corazón.
Esto significa lo sembrado al borde del camino. Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta enseguida con alegría; pero no tiene raíces , es inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecusión por la Paabra,sucumbe. Lo sembrado entre zarzas significa el que escucha la Palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la Palabra y la entiende; ese dá fruto y produsirá ciento o sesenta o treinta por uno>>.
Palabra del Señor:
Gloria a ti,Señor Jesús.
Paz y bendiciones hermanas(os) lectores de la Palabra de Dios hoy en elblog de Cristo.
Hoy, celebramos en la Iglesia católica la fiesta de San Agustín y Santa Ana, los abuelos del Señor Jesús, y de igual forma recordamos hoy a todos los abuelos del mundo, aquellos grandes hombres y mujeres que ya entrados en sus años dorados, se esmeran por seguir cumpliendo la misión de grandes Padres y educadores en la fe y los valores, en un primer lugar lo hicieron con sus hijos y ahora, disfrutan y se esfuerzan por ayudar a educar y formar a sus nietos, muchos de estos abuelos, son en verdad los formadores de la nueva generación,pues dedican su tiempo a estar al cuidado de sus nietos mientras sus padres se encuentran en sus trabajos.
Para, todos estos abuelos del mundo, hoy desde este portal os deseo mil bendiciones y felicidades en su día.
Retomamos la palabra de Dios, que hoy nos presenta San Maeo, y es la explicación que Jesús les hace a sus discípulos de la parábola del Sembrador, y como ya fue explicada por el mismo Señor Jesucristo, no tiene ya nada que argumentar de más por nuestra parte.
Solo, quiero recordar el llamado, que Jesús nos hace hoy en esta explicación, vemos que cada parte de semilla que cayo en diferente terreno,asi mismo produjo los frutos propio que puede producor cada clase de terreno.
Hoy, podemos reflexionar sobre que papel desempeñamos nosotros frente a esta parábola y la explicación que Jesús nos dio de ella: Lo más importante, es que Dios, nos ama y quiere que podamos dar frutos de vida y lo sigamos.
Debemos estar muy atentos, a los embates del Diablo, que esta cada momento intentando arrebatarnos la Palabra de Dios sembrada en nuestro corazón, debemos luchar con mucha fuerza y sobre todo pidiendole a Dios, que nos de la fuersa necesaria para poder vencer el pecado y producir fruos del ciento por ciento.
Es verdad que somos pecadores, y por nosotros vino Jesús al mundo,para darnos nueva vida y rescatarnos del pecado y del infierno.
Nuestro corazón,debe estar muy despejado y preparado como el terreno fértil y abonado, donde pueda caer la semilla del Sembrador,y que esta caiga en nosotros y estemos dispuestosa aceptarla y no dejarla que sea robada por el Diablo.
Seréis mis discípulos...
Dice el Señor Jesús en su parábola del buen Pastor que <<el ladrón no viene más que a robar,matar y destruir>>(Jn10,10ª). Esto es lo que intenta hacer, y no pocas veces lo consigue,cuando ve que nos acercamos a la Palabra,Nos hace violencia para arrebatárnosla,sembrando en nuestro corazón la desconfianza,el miedo ante el ridículo,la persecusión,el futuro,etc. Perseverar en la Palabra recibida hasta que esta se ábra y nos dé constancia de que no estamos solos,sino que estamos habitados por Dios; esta es la gran victoria del hombre de fe. Por supuesto que se hace después de una travesía, a veces penosa,sobre el mar de las dudas,pero ha valido la pena. La Palabra sin dejar de ser voz ,se ha convertido en rostro. Hemos desafiado los miedos que Satanás nos quería imponer y hemos vencido. De esta perseverancia,de este aferrarse al Evangelio como algo absolutamente irrenunciable,habló Jesús en estos términos: <<Si os mantenéis en mi Palabra,seréis verdaderamente mis discípulos>> (Jn 8,31).
"Danos,Señor, la sabiduría de tus hijos, aquella que esquiva y desorienta al tentador cuando quiere arrebatarles la Palabra"