ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Lecturas del día: 1ª del Salterio.
1ª Corintios 1,17-25;Salmo 32;Mateo 25,1-11.
Proclamación del Santo Evangelio según San Mateo:
Gloria a ti,Señor.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: <<Se parece el Reino de los Cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias,al tomar las lámparas,se dejaron el aceite;en cambio,las sensatas se llevaron las alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba,les entró sueño a todas y se durmieron. A media noche se oyó una voz: "¡Que llega el esposo,salida a recibirlo!"
Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar suslámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: "Danos un poco de vuestro aceite,que senos apagan las lámparas". Pero las sensatas contestaron: "Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras,mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis". Mientras iban a comprarlo,llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se serró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas,diciendo: "Señor,Señor,ábrenos". Pero él respondió: " Os lo aseguro: no os conozco". Por tanto,velad,porque no sabéis el día ni la hora>>.
Palabra del Señor:
Gloria a ti,Señor Jesús.
Homilía:
Hermanos(as) lectores: Hoy, encontramos en este relato del evangelista San Mateo,la parábola de las diez doncellas que se prepararon para asistir a las bodas de su esposo.Pero, notamos que a pesar de estas, saber, a que iban a asistir, no se prepararon todas con lo necesario para poder disfrutar de la fiesta y la mitad de ellas se quedaron afuera sin poder entrar al banquete de su Señor.
¿Cuantas, veces nos pasa esto a cada uno de nosotros?.
Si, hermanos(as),Dios nos da la oportunidad, a todos y cada uno de nosotros para poder arreglar nuestra vida y aceptarlo aqui en este mundo, mientras dure nuestra vida; pero es un tiempo, que deberemos aprovechar al máximo y sin desperdiciarlo.Para propiciar el encuentro con él; ayer, analizábamos en el Evangelio la parábola de los dos siervos,donde se preguntava,¿ donde hay un siervo, fiel y prudente que lo encuentre,el amo portandose bien, con sus criados, y haciendo lo mandado?,pues, a ese siervo, el amo le otorgaría, el cuidado de todos su bienes, como recompensa por ser honesto, y cumplidor de la ley.
En este évangelio de hoy, la parábola de las doncellas, es una real enseñanza para cada uno de nosotros, el esposo al que ellas salen a esperar con sus lámparas encendidas, es al mismo Dios,a nuestro Señor Jesús, que llegará y a celebrar sus bodas con la Iglesia, y, a, este banquete todos estamos invitados;pero la realidad, es que: así, como todos estamos invitados, no todos son admitidos a esta fiesta.
Si,estas doncellas nos reflejan nuestra propia realidad:
Muchos de nosotros, pasamos por este mundo sabiendo que estamos solo de paso, hacia la vida eterna, y que esta estancia aquí; no es más que una estación de nuestra vida, en la cual deberemos hacer todo el bien y aceptar a Jesucristo en nuestras vidas, cumpliendo sus enseñanzas, y en una vida totalmente en "VELA,EN PERMANENTE VIGILIA".Porque, como no sabemos, ni el día, ni la hora, cuando menos pensemos llegará y, esa, es la realidad: si estamos listos, con las alcuzas y las lámparas llenas de aceite, es decir, si nuestra vida, esta totalmente limpia, y en paz con Dios, si lo hemos aceptado, y hemos construido con él, nuestra vida, si le hemos dicho si, y vivimos de acuerdo a sus enseñanzas; si lo esperamos despiertos y bien dispuestos, como también en otro pasaje del Evangelio, nos lo recuerda: si estamos revestidos con el TRAJE DE FIESTA, entonces, podremos salir a su encuentro y , con él, entrar al banquete de bodas.
Si, por lo contrario, nos descuidamos, y no nos preparamos, si no velamos despiertos; y, haciendo las obras de amor que Dios, nos pide, a pesar de haber sido invitados, nos pasará como a estas doncellas, desprevenidas, que por no estar listas, a pesar de ser invitadas, se quedaron afuera, y fueron desconocidas para su Señor.
Si, la verdad, es, que durante nuestra vida, es el tiempo, de vela y aceptación de Dios como nuestro Padre, y de su Hijo como nuestro Salvador. Y, si no los hemos aceptado, si nuestra vida, no es conforme a lo estipulado por Jesucristo, a pesar de haber sido invitados, a la salvación, no podremos entrar en ella, así le gritemos al Señor, ábrenos,pues él nos dirá, "os lo aseguro que no os conozco", y quedaremos en las tinieblas, donde el llanto y el rechinar de dientes, será por siempre.
Sin Dios, todo habrá sido inútil, y entonces, estaremos eternamente condenados, no porque DIOS, NOS HAYA CONDENADO, SINO POR NUESTRA PROPIA ELECCIÓN, Y LIBERTAD. Fuimos invitados a la salvación, y, sino, aceptamos esa invitación, y ,no, nos revestimos de Dios, si no, nos dejamos salvar por él,Dios, no nos obliga, nos creó libres, para optar por él, o contra él y la elección, es nuestra. Él,Jesús, ya nos redimió, nos abrió las puertas del cielo, y ahora, solo espera que lo sigamos; y estemos en vela, con nuestra vida limpia y en paz con Dios, con la lámpara encendida y llena de aceite, hasta que llegue, el Esposo, y entremos con él al banquete de bodas.
Señor Jesús, hermano, y Redentor nuestro: infunde en nuestra alma, la sed de tu infinito amor, y el deseo de dejarnos salvar por Ti,otorganos, la fe, necesaria para esperarte despiertos y con nuestra vida limpia y clara para, así, portadores de tu luz, nueva, podamos entrar a tu Reino.
Amen.