ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
LECTURAS DEL DÍA:
-EXODO 20,1-17;SALMO 18;MATEO 13,18-23 (O BIEN CANTAR 3,1-4ª ;SALMO 62;JUAN 20,1.11-18).
PROCLAMACIÓN DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO:
GLORIA A TI SEÑOR.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: << Vosotros oíd lo que significa la parábola del sembrador: Si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el maligno y roba lo sembrado en su corazón.
Esto significa lo sembrado en el borde del camino. Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta enseguida con alegría;pero no tiene raíces ,es inconstante, y, en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra,sucumbe. Lo sembrado entre zarzas significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ése dará fruto y producirá ciento o sesenta o treinta por uno>>.
PALABRA DEL SEÑOR:
GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.
HOMILÍA:
HERMANOS(AS) hoy,la palabra de Dios, es la continuación del evangelio de la parábola del sembrador, hoy, Jesucristo mismo, nos da la explicación a su parábola, por lo cual no necesita más, pues él, nos lo ha explicado muy bien y con claridad; solo quiero recordar, como nosotros, en nuestra historia, pasamos por estas, etapas del vida, donde la semilla esparcida por el SEMBRADOR, "JESUCRISTO",la dejamos perder, o no, todo depende de la actitud de cada uno de nosotros y de cómo la aceptemos o no, es el momento para hacer un alto, en nuestra labor cotidiana, y reflexionarsobre esta realidad, Dios me invita cada instante a escuchar y poner en practica su santa palabra, no la desperdiciemos; pidamosle a Dios desde lo más intimo del ser, que nos ayude y con su amorosa compañía y auxilio podamos dejarnos empapar de su amorosa palabra, y que ya no haya en nosotros más, espacio sino para acogerlo y acoger su palabra. Que, seamos no el terreno, a la orilla del camino,ni el pedregoso, y menos el lleno de zarzas, sino todo lo contrario,que seamos el terreno fertil, que pueda germinar, bien la semilla y produzca su fruto al máximo según nuestra disposición, y así, Cristo pueda morar en nosotros y nos transforme en hombres y mujeres de buena voluntad, y dispuestos a cumplir con nuestra misión, con el encargo de Jesús, de anunciar el evangelio al mundo entero, pero que primero este evangelio,esa buena nueva llegue a nosotros y nos transforme, dejemonos amasar y moldear por Jesucristo, y dejemoslo que actué en nuestras vidas.
SU PALABRA FUERTE Y EFICAZ.
Cada mañana sale a sembrar el sembrador.Cada mañana mi vida besana abierta a sus emilla sencilla y generosa, a su Palabra fuerte y eficaz. Cada mañana está dispuesta mi vida para acoger la brizna que deposita y cada mañana renuevo el compromiso para cuidar y mimar la siembra. Cada mediodía, durante la briega del trabajo,me hago fuerte creyendo que el trabajo es mio,y que soy yo el que tengo que hacer crecer la semilla y me olvido que es obra de Dios. Paro y rezo. Tengo que rezar y esforzarme para que la gracia trabaje en mi y a mi alrededor. El sembrador se ha fiado de mi,tierra abierta,con piedras que hay que eliminar,con hierbas que hay que arrancar, y llega la tarde y el sembrador sonríe y viene la cosecha y se alimentan los pajaroshecho en mi vida el milagro. Mientras se sonríe, yo me entrego al sueño agradecido, cansado y confiado. Mi vida es respuesta a su palabra evocadora, a su palabra que en mí ha germinado y me ha dado sentido pleno. ¡GRACIAS, SEÑOR!
SEÑOR JESÚS, TE IMPLORO, QUE HAGAS DE MI Y DE MI VIDA Y FAMILIA, TERRENO FÉRTIL Y DISPUESTO A RESIBIR TU SEMILLA, PARA QUE PRODUZCA FRUTO ABUNDANTE.
¡QUE, COMO MARÍA MAGDALENA, SEÑOR, SEPA ABRIR EL SURCO DE MI CORAZÓN A TU ENTRAÑABLE MISERICORDIA!