ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Santos: Sta. Eulalia de Mérida;Nª Sra. de Loreto;Melquiades;Behnam y Sara;Gregorio III.
2ª del Salterio.
Proclamación del Santo Evangelio según San Mateo:
Gloria ati,Señor.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: <<¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve y va en busca de la perdída? Y si la encuentra,os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se han extraviado. Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños>>.
Palabra del Señor:
Gloria ati,Señor Jesús.
Homilía:
El deseo de mi Padre es que no se pierda ni uno solo de sus hijos.
Paz y bien hermanos(as) en Cristo Jesús Señor nuestro, hoy reflexionamos sobre estos cortos versículos del Evangelio de hoy,en los cuales Jesús nos quiere enseñar sobre el gran amor que Dios tiene por nosotros, y si nosotros los hombres tenemos en nuestro corazón la capacidad de amar y preocuparse por aquellos hermanos y hermanas nuestras, que al igual que la oveja que se le pierde a ese hombre, y que tiene un corazón capás de confirmar su amor por el mínimo de los que están a su cuidado.
Jesús, nos presenta a este hombre, que dejando la mayoría de su rebaño de ovejas, sale en busca de aquella que no le supone practicvamente mayor coste frente a la cantidad que le quedan,pero lo importante es que este hombre, ama por igual a todas sus ovejas, se preocupa por todas y no quiere que se le pierda ni una sola de las que se le han confiado.
Si, deberemos, abrir nuestro corazón a lo mínimo, pensar que aquellos hermanos nuestros que son más déviles y que están lejos de nuestro contacto, tenemos que ser capaces de preocuparnos por todos y cada uno de nuestros semejantes, y que si vemos que alguno se está extraviando, pues nuestro compromiso como cristiano es el de ir al encuentro de aquel o aquellos hermanos(as) que se han alejado de la Iglesia, salir como salió el Hombre del que hoy nos habla el Evangelio; que dejando todo el resto de sus ovejas, va a buscar la mínima parte que se ha extrabiado la ley de Dios se debe buscar en el más pequeño de nuestros hermanos.
"NOS ENCONTRÓ A TODOS...
El deseo de mi Padre es que no se pierda ni uno solo de sus hijos, nos dice Jesús. Con estas palabras actualiza la profecía de Ezequiel ante la dispersión del pueblo elegido en Babilonia: <<Aquí estoy yo; yo mismo cuidaré de mi rebaño y velaré por él. Como un pastor vela por
su rebaño cuando se encuentra en medio de sus ovejas dispersas,así velaré yo por mis ovejas. Las recobraré de todos los lugares de donde se habían dispersado en día de nubes y tinieblas>>. (Ez 34, 11-12) Aquí estoy, dice Jesús al venir al mundo; aquí estoy para cumplir el deseo de mi Padre, que no quiere que nadie perezca. Si he de subir incluso al calvario para recobrar a las que se han perdido,ahí me tendrán los hombres. Subió, y no es que allí hubiese una u otra oveja perdida. Perdidos estábamos todos, y a todos nos encontró y recobró cuando,desde el cayado de la cruz,Él, el Buen Pastor por antonomasia, gritó victoirioso al Padre: ¡Las he encontrado, aquí están todas! Míralas con ternura, esa que desborda de tus entrañas, y...¡perdónales porque no saben lo que hacen!(Lc 23,34).
Señor, llena mi corazón de tu celo. Que así como tú me encontraste, pueda ser yo ocasión para que mis hermanos se encuentren con tigo"