ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Lecturas del día: 1ª Semana del salterio.
Romanos 6,19-23; Salmo 1º;Lucas 12,49-53.
Proclamación del Santo Evangelio según san Lucas: 
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: <<He venido a prender fuego en el mundo,¡Y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡Y qué angustia hasta se cumpla! ¿Pensáis que he venido a traer paz a traer al mundo paz? No, sino división. En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres;estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre,la madre contra la hija, y la hija contra la madre,la suegra contra la nuera, y la nuera contra la suegra>>.
Palabra del Señor:
Gloria a ti, Señor Jesús.
Homilía:
Hermanos (as), en la palabra de Dios hoy, escuchamos y leemos un pasaje algo desconcertante, si, desconcertante: ¿Pues cómo es que Jesús viene a traer la división y no la unidad?, si es algo incomodo para que nosotros lo comprendamos de primera estancia; pero si lo miramos con los ojos del alma y del corazón puesto en Cristo resucitado,veremos con más claridad y comprenderemos
Jesús, les habla a sus discípulos y anuncia que esta próxima su partida y Él esta deseoso impasiente por que llegue ese momento de redimir al sr humano, de entrega r su vida para darnos la salvación; anuncia que ha venido a prender fuego en el mundo, y quiere que ya arda ese fuego, y ese fuego, no es más que el deseo que todos lso seres humanos abrasemos a Dios, lo amemos y nos entreguemos a su infinita misericordia, fuego que debe purificar nuestras almas y nuestro diario vivir, fuego que caliente el alma helada por el pecado y la falta de amor, fuego purifique nuestras almas y de calor a una sociedad helada por el pecado y la muerte.
¿Cuantas veces nosotros estamos tan lejos del amor de Dios, por nuestra propia voluntad, pecamos y nos alejamos del fuego de la vida, morimos por el pecado y nos hundimos en el frío más profundo del alejamiento de Dios?,es a ese corazón, a esa alma la que el fuego de Dios viene a calentar, a hacerlo cambiar de vida, y dejar esa pasimonía del diario existir enfrentarse a la nueva vida que Cristo nos propone,es el fuego que debería quemar en nosotros toda tentación de pecado y todas las actitudes malas. el fuego del Dios es el fuego del amor y la liberación, el resurgir de su infinito amor a la vida nueva y pura en Cristo.
Se, planta igualmente, que Jesús no ha venido a traer paz, sino división, y esto nos incomoda mucho,¿como un Dios de amor, nos viene a traer división?, si, pero la división de la que nos habla es la división que debe el mundo, las familías, los individuos, cada uno de nosotros deberemos poner esas barreras que nos dividan y nos separen del pecado, ser capaces de renunciar incluso, si RENUNCIAR, A LA MISMA FAMILÍA Y A SU COMPAÑÍA Y CALOR, para seguir a Cristo, esa división debe producirse si incluso en el seno de cada familia, para separar el mal del bien, luchar por que Jesucristo sea el camino y el vínculo de la unidad, entre padres e hijos, suegras y nueras,la división no es causa de dispersión o destrucción del nucleo familiar, sino mejor dividir, y sacar las cosas malas que existan entre nosotros, en nuestras familías, comunidad y sociedad, y dejar que el germen nuevo de Dios habiete entre nosotros.
Quizás alguna ves no estaremos de acuerdo con nuestros padres, y con nuestros demás seres queridos de la familia,pues en oportunidades los objetivos y sentiumientos se cruzarán, por el seguimiento radical de Dios, y entonces se pueden producir esas divisiones,padre contra hijo, madre contra hija, y suegra contra nuera,si entonces esa división si es sana, pues por el seguimiento de Dios, hay que tomar decisiones radicales, y si a mi me estorban el camino para seguir a Dios, pues debo separarme de este nucleo familiar y seguir el llamado de Dios, si no comulgo con la forma de vida de mis seres queridos, pues debo separarme de ellos, con mucho amor, y no olvidandolos, sino permanecer a su servicio y auxilio, pero si poner límites, barreras que me lleven a dejar la forma vieja y el hombre viejo pecador y vestirme del hombre nuevo y lleno del fuego de Dios, y seguirlo,si ahí si veremos lo que Jesús nos dijo, se dividirán dos contra tres y tres contra dos, pues si nos quieren impedir seguir a Dios, pues por encima de la comodidad familiar, esta seguir a Cristo. No podemos quienes queremos seguir a Cristo seguir viviendo en oportunidades de pecado,si estas no cambian, pues entonces es mejor, separarme de esta familia respecto al pecado y a seguir haciendo el bien, optar primero por Dios, y después por los seres queridos, lo cual al separarme no debo olvidarlos, todo lo contrario, debere como cristiano, seguir ayudandolos, acompañandolos en el diario vivir, pero buscando convertirlos a Dios, y con amor, si no lo quieren, pues no podemos obligarlos, entonces con más razón debo seguir en su ayuda, y dando ejemplo, pero firme en el seguimiento de Cristo, firmes en la fe y arraigados en Cristo, vivir en este mundo, sin ser de este mundo,convivir con los pecadores, pero pidiéndole a Dios, nos libere del pecado y nos ayude a ser capaces de buscar de nuevo la unidad en la caridad y el amor.
En conclusión, hoy Cristo nos invita, a dejarnos quemar por el fuego de su infinito amor, y seguirlo, y a dejar el hombre viejo pecador, y revestirnos de Cristo resucitado, separarnos de las ocasiones de pecado y si es necesario separarme de mi núcleo familiar por seguir a Cristo y que no me lo impidan, esa si es al división de la que hoy escuchamos en el evangelio, renunciar al pecado y a sus ocasiones, separarme con mucha radicalidad de esas oportunidades de pecado, de esas personas que me impidan amar a Dios, pero estar siempre dispuesto a ayudar, y acompañar a nuestros seres queridos, familiares, y a los demás hermanos que no quieren seguir a Cristo, pero respetandolos, amándolos y pidiendole a Cristo los convierta y me convierta a Él por medio de su infinito amor, que nos queme con su fuego de vida y nos purifique con el fuego del perdón para así vivir siendo verdaderos hijos de Dios y hermanos en Cristo.
Señor Jesús, que en mi vida, pueda separarme de las oportunidades de pecado rechase esas situaciones, y a quienes me traten de llevar a ella, pero con amor, divididos en lo referente al pecado, pero unidos en tu infinito amor.
FUEGO A LA TIERRA.
Hace falta que venga el fuego a la tierra. Lo dice hoy Jesús en su evangelio. Aunque parezcan palabras extrañas, es verdad que el mundo necesita del fuego, como del agua. El fuego en medio del mundo es capaz de alumbrar,de calentar y de quemar.
Hce falta que en nuestra vida y en la del mundo y de la iglesia, el fuego,puesto en el corazón de la Historia, alumbre la oscuridad y en la noche, alumbre senderos nuevos y caminos distintos. Un fuego que sea luz, en definitiva. Pero también un fuego que queme, que destruya, que haga desaparecer lo viejo y lo caduco, un fuego que sea ascua. Y también un fuego en torno al cual la Humanidad entera pueda sentarse en fraterna compañía, caldeándose con su calor y recreando los vinculos de la fraternidad.
¡Manda,Señor, tu fuego desde el cielo y quema la vieja razón de vivir!