ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Por el amor de una mujer:
Mi vida yo cambie, por su amor todo lo veo diferente.
Por, su amor, la vida me sonrió y del corazón la tristeza ella saco.
Por, su amor, la lluvia es muy agradable, el sol, calienta con mas calor y en la tiniebla una luz, brilo.
Por, el amor de una mujer,he dejado mucho de lo que fui, ahora soy nuevo y diferente en mi sentir.
Por, amor, por, ese amor mi vida ha cambiado y los suspiros a mi pecho retornaron.
Por, el amor de una mujer, las nubes sus aguas descargaron y en el jardín de mi vida los rosales florecieron.
Por, el amor de una mujer, el gran océano he cruzado y en sus brazos la recompensa he encontrado.
Por, el amor de una mujer, mis planes se truncaron, y un rumbo nuevo ellos trazaron.
Por, el amor de una mujer, por el bendito amor de una mujer, mis labios se apasionan, el corazón late inmensamente y sus suspiro en mi alma se quedaron.
Por, el amor de una mujer,las estrellas he alcanzado y de todas ellas la mas bella en su corazón la he encontrado.
Por, el amor de una mujer, toda mi vida ha cambiado y el néctar de sus labios, el aroma de su cuerpo a mi alma ha impregnado y enredado en sus delicias la noche he pasado.
Por, el amor de una mujer, ahora vivo mas feliz y sus recuerdos en mi mente se an grabado; y si no la volviera a tener, muy feliz y satisfecho me ha dejado-
Por,el amor de esa mujer el firmamento revestido de estrellas ha quedado y en él su nombre con letras de luceros he grabado.
Felis por ese amor, le pido a las estrellas, a la luna y al astro rey, que en mi mente su nombre sea grabado y de allí nunca jamas pueda ser borrado.
AUTOR: Manuel Francisco Castañeda.
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