ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Lecturas del día: 2º del salterio.
Proclamación del Santo Evangelio según San Lucas:
Gloria a ti,Señor.
Un sábado,entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando.
Notando que los convidados escogían los primeros puestos,les propuso esta parábola: <<Cuando te conviden a una voda , no te sientes en el puesto principal,no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y vendrá el que os convidó a tí y al otro, y te dirá: <<Cédele el puesto a este". Entonces,avergonzado irás,a ocupar el último puesto. Al revés,cuando te conviden,vete a sentarte en el último puesto para que cuando venga el que te convidó. te diga: "Amigo,su8be más arriba",Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido>>.
Palabra del Señor:
Gloria a ti,Señor Jesús.
Homilía.
"Renunciar a la ambición de honores"
"En un ambiente nada favorable,pues con la excusa de la invitación de un fariseo le estaban acechando y recriminando que curase en sábado (esta vez el favorecido fue un hidróptico),Jesús tiene la valentía de llamar la atención a los invitados que iban buscando los primeros puestos. No se trata de una mera lección de urbanidad,pues todo el episodio forma parte del discurso sobre el banquete mesiánico y viene a establecer la sustitución del antiguo Israel con el nuevo,abierto a todos. Tal es el sentido profundo de la parábola. De todos modos la observación del Maestro toca también el interés de cada uno: las muestras de honor que cuentan son las que nos atribuyen los demás--el anfitrión,que es Dios,no nosotros mismos.
Nos recuerdas,Señor, que la gloria del Reino no se dará a quién no ha sabido ponerse humildemente en el último puesto. Concédenos la sensatez de portarnos así."