ESTE, ES, UN ESPACIO PARA LA REFLEXIÓN Y EL AMOR CRISTIANO,EN EL SE ENCONTRARÁN,LECTURAS DEL SANTO EVANGELIO DEL DÍA, UNA CORTA HOMILIA,MUSICA CRISTIANA,FOTOGRAFIAS Y DEMAS TEMAS RELASIONADOS CON LA FE CRISTIANA Y CATÓLICA, DE IGUAL FORMA, ESPACIO PARA EL AMOR Y LOS POEMAS,UN PEQUEÑO RECETARIO DE COCINA, NOTICIAS Y ALGO MAS. AVIERTO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE DESEEN,ENCONTRAR UN ESPACIO PARA LA REFLEXION SIN DISCRIMINASIÓN DE CREENCIAS RELIGIOSAS O DENOMINACIONES CRISTIANAS. DE IGUAL
Lecturas del día: Oficio de difuntos.
Sabiduría 3,1-6.9;Salmo 26; Romanos 8,31b-35.37-39;Lucas 24,13-35.
Proclamación del Santo Evangelio según San Lucas:
Gloria a ti,Señor.
Dos discípulos de Jesús iban caminanddo aquel mismo día,el primero de la semana,a una aldea llamada Emaús,distante unas dos leguas de Jerusalén; iban comentando todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían,Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. Él les dijo: <<¿Qué conversación es esa que traéis mientras vas de camino?>>. Ellos se detuvieron preocupados. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás,le replicó: <<¿Eres tú el único forastero en Jerusalén, que no sabes lo que ha pasado allí estos días?>>. Él les preguntó: <<¿Qué?>> Ellos le contestaron: <<Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante el pueblo;cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él fuera el futuro liberador de Israel. Y ya ves: hace ya dios días que sucedió esto. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado: pues fueron muy de mañana al sepulcro, no encontraron su cuerpo , e incluso vinieron diciendo que habían visto una aparición de ángeles, que les habían dicho que estava vivo (cf vv,24-35)
Palabra del Señor:
Gloria a ti,Señor Jesús.
Homilía:
Hermanos(as),lectores,paz y bien:
Hoy, es el día de todos los fieles difuntos, nosotros debemos recordarlo como aquellos seres queridos, que han partido para la eternidad,pero que lejos de estar muertos, viven eternamente, y con la gracia de Dios, pueden ser nuestros intercesores ante nuestro Padre Dios.
El, evangelio de hoy, nos relata el encuentro de Jesús, con los discípulos de Emaús, y su compañía, dándoles pruebas de que él, esta vivo, y que no deben perder el tiempo, sino ponerse en camino, y evangelizar, anunciar la buena noticia de la resurrección del Señor, y de su inmenso amor por los hombres, que dio su vida para que todos, los que lo aceptemos, tengamos vida y vida en abundancia.
Señor Jesús, enseñanos a ver, que la muerte, es el camino que nos lleva a la vida, pero que lo debemos recorrer junto a ti, Señor,morir en ti es nuestro anhelo,no nos dejes Señor, permanecer en el pecado, danos la fuerza necesaria para aceptarte en nuestro corazón y hacer de ti nuestra morada.
Tú, Señor, nos enseñaste que la muerte, no es el final,pero que morir en pecado y sin aceptarte, si es el final.
Señor Jesús, hoy queremos pedirte, que nos acompañes por el camino de la vida, y lo recorras a nuestro lado, como lo hiciste con los peregrinos de Emaús, y así, orientanos y danos la fuerza para rechazar el pecado y entregarnos a tu infinito amor, que de la mano de la Santa Virgen María, tu Madre y nuestra, seamos presentados a Ti, y descansemos en tu paz.
El ocaso anuncia un nuevo amanecer.
"Yo, soy la resurrección y la vida, el que cree en mí, aunque haya muerto vivirá, y todo el que cree en mi no morirá para siempre, sino que lo resucitaré en el último día".
Los <<difuntos>> son los que han desempeñado ya su vida, su función (vita functi) hasta el final,incluyendo en ella la muerte, que es partYoe de la misma vida. La palabra <<muerte>> nos produce estremecimiento;pero estamos sostenidos por la fe: <<Aunque la certeza de morir nos entristece, nos consuela la promesa de la futura inmortalidad>>. Cada uno de nosotros está involucrado en esta realidad,parte indispensable del tejido de la vida, por más que en el plano sociológico, hoy en día, se de una especie de <<censura previa>> sobre el hecho de la muerte, tratando de esconderla;pero la realidad,incluso como noticia de todos los días,se toma el desquite innegable. El mismo Hijo de Dios, nuestro Señor Jesucristo, ha sufrido la muerte,pero superándola y resucitando para vivir por siempre: su epitafio es único: <<¡No está aquí, ha resucitado>>. Tal es el <<misterio pascual>>,quicio de nuestra fe.